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Signo de los tiempos

Hugo Chávez muere. Tal Vez más temprano en marzo, tal vez en diciembre del pasado año; pero lo cierto, es que se conoce la noticia recién ahora. No se sabe nada desde que llegó a Cuba, pero todo un aparato político y mediático siguió dictando leyes, expropiando, empobreciendo a unos, enriqueciendo a otros, y nos hicieron creer que hacía sólo horas estaba caminando y contando chistes con sus camaradas de armas y de cuentas bancarias. Hasta las hijas se sacaron una foto falsa con “él”, porque lo que importa es el poder y el dinero, y no la familia, el amor, y esas chorradas que no dejan una mísera moneda.

Y mientras las pantallas se llenaban con las imágenes del mono líder (conocido como “mico mandante”), a nivel internacional, similares animalitos del Mismo clan lo lloraban y lo recordaban como “un líder que unió latinoamérica”, que “le dió un impulso democrático a la región”, y “fue la imagen de los derechos de todos”. Sí, el mismo creador de golpes de estado, que no se cansó de pegarle mediáticamente a cualquier persona o grupo que se le cruzase por delante, que dijo que la muerte de un periodista había sido “por maricón”, que acusó de “majunches de la derecha” a cualquier individuo que dijese “no pienso igual”, y que largaba sus cadenas nacionales de horas de duración casualmente” mientras hablaba algún líder de la oposición.

Así, Rafael Correa le dedicaba algo así como un poema pseudopsiquiátrico, que decía que Chávez seguía vivo, “porque si muere por la vida, quiere decir que no está muerto”. No lo entendí muy bien, pero supongo que se referiría a las Casi 160.000 vidas perdidas en asesinatos durante su mandato (2) (el de Hugo, porque con Rafita Górgori se asesinaron algunos menos). Por su parte, Evo Morales lloraba y se quebraba por TV, seguramente por haber comido alguno de los pollos bolivianos que te convierten en homosexual sentimentalista. Mientras tanto, el Presidente de Irán (Amoriryaya o algo así), confirmaba su visita a Venezuela y lamentaba la pérdida de ese líder de la región que permitía que Latinoamérica se extendiese hasta naciones terroristas de Medio Oriente. De esa forma, también, comenzaba la carrera por ver quién sería el próximo Chávez y se pondría la gorra militar para decir que defendía la democracia y las libertades (valga la paradoja). Casi todos apostaron al amor y la libertad, para luego sacarse la careta y exponer su lado violento y magnicida, y todos usaron distintos perfumes marxistas/stalinistas/hitleristas en diferentes abanicos de repulsivos aromas. Todavía no se sabe quién será el susodicho sucesor (todavía falta mucho funeral para actuar, y mucho postanálisis que delirar), pero con una mano en el corazón, cualquiera de ellos sería un digno continuador de las políticas del afortunadamente desaparecido gorilón.

Lo que casi ninguno aceptó, fue que el cáncer de Chávez haya sido natural. Según todas las teorías chavistas, había sido “inoculado por la CIA” para sacarles a ese magnánimo “líder de masas” (que parece que se las comió todas sin convidar ni una), teoría que también fue adherida mundialmente por animalitos sectarios de la misma especie. Hugo no se agarró un cáncer por comer como cerdo, o por cuestiones genéticas, o por la mugre que debe haber juntado por las duchas comunistas de sólo 3 minutos, o por hablar con el Vergatario cerca de la cabeza; no, todo fue premeditado por los Illuminati que fumigan los cielos con chemtrails creados por el HAARP. Comenzaron a ligar los cánceres de los líderes de la región (como el de Cristina… que no era cáncer) y generaron como una especie de certeza de que EEUU no nos quiere porque somos muy buenos, socialistas, y repartidores equitativos de (impuesto a las) ganancias. Porque parece ser más fácil inocular cánceres de enfermedad larga sin que se den cuenta, que pegarle un balazo en la cabeza y hacerlo pasar como que fue la oposición. La historia no cuenta; lo que ahora vende, es la ficción biológica. En cualquier momento dicen que Lord Voldemort es del FBI y el relato se hace best seller.

Y mientras el país del que le dijo que se calle a Chávez anunciaba 5 millones de parados, demostrando que parece que ninguna especie de animalito político hace las cosas bien (menos los que están parados a la izquierda), en Argentina empieza otro ladrillo más en la increíble historia popular. Cristina Fernández de Kirchner suspende toda su agenda de re-re-reinauguraciones de galpones ya inaugurados o sin terminar aún, y decreta 3 días de duelo nacional y bandera a media asta. Parece que ni la oposición le dijo que ese duelo es destinado sólo para personajes o sucesos nacionales. Como, por ejemplo, el accidente de tren con 52 muertos por desidia estatal (mal llamado “tragedia de Once”), en el que la dama de negro sólo decretó 2 días de congoja. Nunca subestimen a un expropiador serial rabioso de bienes y derechos, porque hasta en los papeles vale más que 52 inocentes asesinados por coimas kirchneristas. No menos lírica fue la cintita negra al lado del logo de TV Pública, cosa que no se vio ni con los muertos de Once, ni por Carolina Píparo ni Isidro, ni por Candela, ni por los casi 7 muertos diarios por robos en todo el país. Tal vez si hubiesen linchado la libertad de expresión, asesinado opositores, o tuvieran un par de tanques al menos, les hubieran dado un poco más de bola.

Al momento que Cristina anunciaba su partida a Venezuela para llorar al único que le vendía energía con sobreprecio y le entregaba valijas y Antoninis Wilsons, se enganchan otros diputados, senadores, ministros, cafeteros, limpiabaños, creadores de salideras, vatayadores militantes, tomadores de comisarías, y defensoras de terroristas disfrazadas con pañales en las cabezas. Como sobra espacio, también invitan a Pepe Mujica, que hacía dedo en Plaza de Mayo, pero con la condición de ir al 50/50 con los sanguichitos y el café que se trajera del velorio. Cristina es buena, pero no boluda. Por ahí les tira las migajas de medio de jamón y queso a los sindicatos de la CGT oficialista, y se dejan de romper las bolas con que los trabajadores se les quieren desafiliar por no defenderlos.

En el mismo instante en que el avión salía por el impulso de los bolsillos de los moribundos y maltratados jubilados, parece que el país se va al tacho. Descarrila otro tren, asesinan a 3 personas más por robos, muere otro hincha baleado el último fin de semana, se descubre que Gendarmería SÍ espiaba personas y organizaciones con Proyecto X. Pero como lo que importa es sólo Chávez y los agentes médicos de la CIA, todo eso queda borrado, y hasta el mismo kirchnerismo suelta un informe que había guardado por dos meses en un cajón, que hacía notar que en el 2012 hubo pérdidas por primera vez desde 1996. O sea, que la plata que entró no pudo cerrar el agujero fiscal de subvencionar villas, planes, hoteles cristinistas, Playstations maxinistas, estudios de cine florcistas, organizaciones madrecistas, autos alivertistas, anillos oyarbidistas, proyectos x garreístas, falsas escrituras deliístas, ediciones seissieteochistas, hijos luppistas, guarderías camporistas, molotovs unidosyorganizadistas, ni operaciones de nariz kolinistas. No, ni siquiera los jubilados de Anses, ni los juicios que no les pagan, ni el impuesto a las ganancias que les sacan casi a todos, ni la Ley 19.032 de los recibos de sueldo, ni el IVA de casi ¼ del producto, ni las empresas expropiadas pueden dar tantas ganancias. Lo malo, es que van a tener que inventar otro impuesto para poder volver a ser rentables; y lo doble malo, es que tampoco les va a alcanzar. Menos si se gastan más de 21 millones de pesos POR DÍA para decirnos que “todo está bien”…

La defensa de Chávez, se llevó adelante por los mismos que defienden su modelo, que son casi lo mismo que Cristina y su modelo. Por ello, no hay K que no haya defendido al fallecido, y no hay chavista que no haya defendido a la que está en coma. En el funeral del venezolano, iba la misma especie de gente que asistía al equiparable nacional (versión estrábica) del 2010. Los mismos que hoy piden amor y respeto, son los mismos que insultaron 14 y 9 años (allá y acá), mofándose de cualquiera y por cualquier cosa, sin respetar ni amar a nadie. La misma Presidenta que hace un par de días decía que le Ley de Ética Pública no se cumplía porque “¿quién tiene la regla de lo que es ético?”, hoy defenestra a los que se alivian con la desaparición de otro pichón stalinista por “inmorales”. Pero bueno, también había dicho que nadie hizo más que ellos por la educación un viernes, cuando el lunes ya le habían hecho paro todos los maestros bonaerenses y harían uno doble el lunes y martes siguente; ¿cómo explicarle algo así de complejo?

Mientras veo las manifestaciones en Venezuela, es como si mirase un reflejo norteño de los mismos integrantes de la secta nacional, que se despachan ante un micrófono con lágrimas y pedidos de amor y unión, pero que 3 segundos después, más rápido que pedo de mosquito, alzan sus puños al cielo amenazando a oposición, EEUU, derecha, perros, jardines infantiles, y cualquiera que no esté ahí apoyando o subvencionando la secta. Lo peor es que son muchos; yo había previsto una mayoría estúpida, pero no de tantos ni de tan serviles. Supongo que el no pensar es la nueva moda populista, no en balde propulsada por sectores oficialistas sin tapujos ni reparos. Deberían ponerles sellos indelebles en las manos a los que asistan al funeral, así sabríamos por anticipado quién puede aportarnos algo, quién puede ser constructivo, y quiénes no valen ni el esfuerzo de un saludo.

Si piensa que el mundo anda mal, que todo está de cabeza, o que está perdiendo la cordura, no se preocupe: es el mejor síntoma de que usted sigue sano y cuerdo. Lo que sucede es que estamos atravesando el signo de estos tiempos, en donde SÍ todo lo que se fomenta es lo que no debería fomentarse, lo que se hace es lo que ni debería considerarse, y todo lo que se alaba es lo altamente condenable. No es usted, son las mayorías idiotas. Idiotas fueron siempre, pero en mayorías se convirtieron gracias a un sistema político creado para tal fin. Si a un idiota se lo mantiene con un par de discursos populistas y un plan por dos monedas, y su voto vale lo mismo que el de un médico que trabaja gratis para una ONG, o un maestro en zona rural, o el de un empresario que crea puestos de trabajo, ¿para qué molestarse en medidas que ayuden a los últimos, si con mucho menos se fideliza a los primeros?

Entiéndase entonces que los pensantes ya somos minoría, y abundan los descerebrados que elegirán a nuestros mandatarios de éstas y de las próximas generaciones. Es el signo de los tiempos. Y prepárese, que lo peor aún está por venir.

¡Huele a azufre!”. Hugo Chávez, septiembre del 2010 (tal vez, anticipando su futura morada)


Archivado en: Argentina...pais generoso, Derechos Humanos, El mundo fue y sera..., Historia, Politica/Economia, Sociedad Tagged: socialismo

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