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LA MADRE SEGUN ME FUE REVELADA



LA MADRE
SEGÚN
ME FUE REVELADA

Traducido al inglés por G. Das Gupta en: Mother as Revealed To Me, Shree Shree Anandamayee Charitable 

Society, Calcuta, 1996, del "MATRI DARSHAN"de BHAIJI y al español por Rosa Fernández y Raúl García (Octubre 2001).

CONTENIDO

Prefacio 1

Introducción 3

Poder mántrico 14

Poder del pensamiento 18

Poderes yóguicos 24

Estado de samadhi 31

La Madre y Su Lila 36

Ashram 53

De camino a una nueva vida 61

Hacia tierras lejanas 68

Sri Sri Ma 70

Nota 73

Glosario 74

PREFACIO

El autor de este libro, Sri Jyotish Chandra Ray, comúnmente conocido como "Bhaiji"(el hermano mayor), era enormemente querido y reverenciado por los devotos de Sri Anandamayi Ma. Realmente, se le podría llamar el Príncipe de los Bhaktas. Quienquiera que le conociese quedaba impresionado por la acusada nobleza de su carácter, su absoluta simplicidad y su extraordinario espíritu de servicio. Gracias a su destacada pureza y modestia le fue posible alcanzar una introspección de inusual profundidad. Lo que hace que "Matri Darsham "sea tan valioso es que fue escrito por alguien dotado de un alto grado de comprensión, a quien, en efecto, Mataji se había revelado a Sí misma.

Lo que Bhaiji sentía, se puede expresar mejor con sus propias palabras:

"Aunque diminutas porciones del amplio cielo se reflejan en los estanques y los lagos, estos reflejos no pueden darnos una idea de la inmensidad del firmamento".

De modo similar es imposible apreciar la magnitud infinita del verdadero Ser de Sri Ma teniendo en cuenta lo que se ha reflejado de Su Gracia a través de este instrumento tan imperfecto". No obstante,a través de la narrativa de Bhaiji llegamos a sentir algo del Amor de Sri Ma por todos los seres sensibles, de su Sabiduría, no procedente de lecturas de libros ni de sectarismos, de su Alegría siempre radiante que no es de este mundo.

Sri J.C. Ray nació el 16 de Julio de 1880 en Chittagong y recibió allí su educación. El libro mismo dará al lector una acertada idea de los acontecimientos esenciales de la vida de Bhaiji, en tanto que conciernan a su relación con Sri Sri Ma.

En 1937, poco después de completar el manuscrito de Matri Darsham, acompañó a Sri Sri Ma y a Bholanathji en una peregrinación al monte Kailash, junto con Sri Gurupriya Devi y su padre, Swami Akhandananda. Según se aproximaban a su destino, sucedió un hecho muy notable, que nos da una idea de la verdadera estatura de Bhaiji. El y Bholanath habían ido andando a la cabeza, mientras el resto del grupo se quedaba rezagado detrás. Al llegar al Lago Mansarovar, el espíritu de la suprema renuncia embargó a Bhaiji. Lanzando sus ropas y su cordón sagrado en el lago, se adentró en las aguas heladas. Con las manos plegadas pidió a Bholanath que le abandonase para vagabundear por su cuenta en las montañas. Bholanath sin embargo no quiso escucharlo. Le mandó ponerse las ropas y esperar a Mataji. Cuando Ella llegó unas dos horas después, a sus labios acudieron espontaneamente samnyasa mantras. De esta forma tan poco común Bhaiji recibió samnyasa y fue en adelante llamado Swami Mounananda Parvat.

Por petición de Mataji, Bhaiji accedió a acompañar al grupo de vuelta a Almora. En el camino de bajada contrajo fiebres altas, y varios días después de llegar a Almora, el 18 de Agosto de 1937, Jhulan Dvadasi, murió. A lo largo de su enfermedad Mataji cuidó de Bhaiji con mucha ternura. No durmió durante las noches que pasaron juntos y sin embargo la serenidad de su semblante no se alteró. Su acostumbrada sonrisa siempre estaba allí y su presencia llenaba la habitación de paz y calma. Cuando a Bhaiji le preguntaron como sería posible dirigir el Ashram de Dehradun sin su ayuda y guía, dijo: "El trabajo no es mío sino de Sri Ma. Todo continuará bien por Su Gracia; no somos sino herramientas en Su mano."

En referencia a la muerte de Bhaiji, Bholanath escribió lo siguiente: "hasta el final mismo Jyotish estuvo consciente. Poco antes de su muerte, me dijo: "Mira, Baba, en este mundo no se puede decir que nadie sea. Solo Sri Sri Ma es real."Después de cantar "Ma,Ma, y "Om", llamó a H. y le dijo "Escucha, solo somos uno. Ma y yo somos uno, Pitaji y yo somos uno."Entonces fijando la mirada en Mataji y pronunciando "Ma, Ma,", dió lentamente su último suspiro.

Antes de salir para el Monte Kailash, Bhaiji había dejado el manuscrito en bengalí de Matri Darshan con el traductor. Era deseo expreso de Bhaiji que el libro fuese publicado simultáneamente en bengalí, hindi e inglés. Sin embargo su inesperada muerte trastocó todos los planes. El original bengalí se publicó primero en 1937, poco después de su muerte. La traducción hindi no apareció hasta 1951 y la inglesa hasta 1952. Bhaiji fue el primero en dar a conocer al mundo algo del incomparable Lila de Sri Anandamayi Ma. Buscadores de todo el mundo han expresado su aprecio y profunda gratitud a Bhaiji por esta obra de amor.

13 de Agosto de 1962, 25 aniversario de Bhaiji´s Mahasamadhi.

 

 

 

 

La Madre según me fue Revelada

INTRODUCCIÓN

Escribir una biografía de Sri Sri Anandamayi Ma o atraer la atención del mundo hacia Sus poderes infinitos no es el objetivo de este débil intento por mi parte. En este pequeño esbozo, he descrito únicamente unos pocos hechos de mi propia experiencia directa para mostrar cómo Ella abrió una fuente de vida en mi casi desecada alma. Todas las faltas que aparezcan en este trabajo son achacables a mis propias limitaciones personales por las que imploro sinceramente Su perdón.

Perdí a mi madre cuando no era más que un muchachillo. He escuchado a mis parientes decir que mis ojos solían empañarse de lágrimas cuando oía a los niños balbucear "Ma, Ma"; y que tranquilizaba mi corazón echándome en el suelo,llorando en silencio.

Mi padre era una persona piadosa. Durante mi temprana infancia el profundo espíritu religioso de su vida implantó en mi semillas de aspiración divina . En 1908 fui iniciado por el Gurú de nuestra familia en sakti mantra. Consecuentemente, tuve que rendir culto a la Divina Madre. Cuando pude expresar efusivamente todo mi fervor devocional con "Ma, Ma", durante mi tiempo de oración, encontré gran alivio y felicidad. Incluso entonces apenas podía darme cuenta que La Madre es la fuente-origen de la suprema alegría y felicidad para todos los seres vivos. Había en mi un deseo arrollador de encontrar a una Madre Viva, quien con sus miradas amorosas, pudiese transformar mi alma tempestuosa. Me dirigí a muchas personas piadosas y estaba tan desesperado como para consultar a los astrólogos en busca de una respuesta a mi duda: "¿Tendré la buena fortuna de encontrar a semejante Madre?" Todos me daban muchas esperanzas.

Con ese objetivo en mente, visité muchos santos lugares y tuve la oportunidad de encontrar a numerosas personalidades espirituales; pero ninguna satisfacía mi deseo.

Trabajé en una oficina del gobierno en Calcuta. Fue transferida a Dacca en 1918 y fui enviado allí. A finales de 1924 me enteré de que Mataji llevaba viviendo unos meses en Shahbag cerca de la ciudad, guardando silencio durante mucho tiempo, siempre sentada en alguna postura yóguica. En raras ocasiones dibujaba una línea en el suelo alrededor de Su asiento y mantenía breves conversaciones con gente después de recitar algunos mantras o textos sagrados.

Una mañana fui allí con espíritu orador y tuve bastante suerte de poder ver a Mataji por cortesía de Su marido, a quien la gente se dirigía como Pitaji o Padre. Mi corazón se estremeció al ver Su serena postura yóguica junto a toda la modestia y gracia de una muchacha recien casada. En seguida inundó mi mente la idea de que la Persona que mi corazón había añorado todos esos años, y por cuya búsqueda había viajado a tantos lugares sagrados, se encontraba revelada ante mi.

Todo mi ser quedó inundado de gozo y cada fibra de mi cuerpo bailaba en éxtasis. Me sentí impulsado a lanzarme y postrarme a Sus pies gritando entre lágrimas "¿Ma, por qué me has mantenido apartado de ti todos estos larguísimos años?".

Después de un rato, le pregunté: "¿Tengo alguna posibilidad de elevarme espiritualmente?" Ella contestó: "Tu apetito por las cosas espirituales todavía no es suficientemente grande". Había ido con un montón de pensamientos que luchaban por expresarse, pero todos fueron acallados bajo el hechizo de Su gracia tranquilizadora. Me senté allí estupefacto y mudo. Ma, tampoco dijo ni una sola palabra. Poco después, me incliné ante Ella y me marché. No pude tocar Sus pies aunque tenía un gran deseo de hacerlo. No fue por temor o delicadeza; algún poder misterioso me alejó de Su presencia.

Durante mucho tiempo después no fui a Shahbag. Pensaba de la siguiente manera:

"Mientras no me atrajese hacia Sí como si fuera mi propia Madre, apartando Su velo ¿Cómo podría rendirme a sus pies? Había un gran conflicto dentro de mi. Un intenso deseo de verla y un agudo dolor por su frialdad. Ambos eran igualmente fuertes y opuestos entre sí. Parecía que ninguna forma de acercamiento era posible. Entre tanto solía ir al templo Sikh colindante, y situado de pie junto a la pared del jardín miraba a la Madre desde la distancia de manera que nadie pudiese advertirlo. Durante aquellos días de indecisión, analizaba los movimientos de mi mente y a menudo me preguntaba: "¿A dónde irán a parar las cosas?".

Pero no tenía fuerza para tomar una decisión. A menudo recibía todo tipo de noticias sobre Mataji y escuchaba con atención todas las historias sobre Su Lila. De esta guisa pasé siete meses entre el estruendo y el bullicio de la vida diaria. Un día traje a Mataji a mi casa. Una intensa alegría conmovió a mi ser por entero al encontrármela después de tanto tiempo. Pero mi felicidad duró poco. Cuando estaba apunto de marcharse, me incliné para tocar Sus pies, pero los apartó. Me sentí como traspasado por un repentino dolor. Entonces intenté aliviar las punzadas de la lucha que había en mi corazón leyendo varios libros sobre religión. Me decidí a publicar un pequeño libro sobre religión y prácticas religiosas. El libro fue escrito y publicado bajo el título, "Sadhana"y le envié una copia a Ma a través de Sj. Bhupendra Narayan Das Gupta. Ella le dijo secamente: "Pídele al autor que venga a verme."

Al recibir esta llamada de la Madre, fui a Shahbag una mañana. Me encontré con que el silencio que había observado durante los últimos tres años había concluído. Vino y se sentó cerca de mi. Le leí el libro completo y después de escuchar su contenido, dijo "Debido a los tres años de silencio, las cuerdas vocales no me funcionan adecuadamente: y sin embargo las palabras se esfuerzan en salir de mi boca hoy. Tu libro es bastante bueno. Intenta desarrollar aún más la pureza de pensamiento y acción."

Durante aquella entrevista con Ella, Pitaji estaba presente. Comencé a sentir que un nuevo mundo se estaba abriendo ante mi y que estaba sentado como si fuese un niño delante de sus padres.

Desde entonces acostumbré a ir a Shahbag frecuentemente. Solicité a mi esposa que que fuese a ver a Mataji con algunas ofrendas. En esa época Shri Ma solía ponerse un anillo dorado en la nariz. Mi esposa le llevó como regalos a Sri Ma, un gran plato de plata, algo de requesón, flores, pasta de sándalo y un anillo de diamante para la nariz y con gran regocijo y respeto se los ofreció a Sus pies.

Después se supo que por entonces Mataji comía en el suelo raso y no utilizaba ninguna clase de plato. Asi que Pitaji le había dicho en una ocasión con gran disgusto: "No tomas la comida en platos de latón o bronce.¿Comerás entonces en un plato de plata?" Ma se río y dijo: "Sí; pero no hables a nadie sobre esto en los próximos tres meses y por favor tampoco hagas tu ningún intento de procurarme platos de plata." Pues bien, antes de que hubiesen transcurrido los tres meses se le entregó el plato de plata como he mencionado anteriormente.

Un día me dijo Mataji: "Recuerda, tu eres realmente un Brahmán; y hay un sutíl y cercano lazo espiritual entre este cuerpo y tú."Desde aquel mismo día intenté conservar mi cuerpo puro en todos los sentidos.

Supe por varias fuentes que muchos de los devotos de Sri Ma habían sido lo bastante afortunados como para encontrar imágenes de varios dioses y diosas revelados en Su cuerpo. Pero como yo veía con mis propios ojos en Su vida cotidiana manifestaciones de grandes poderes sobrenaturales, no me preocupaba de buscar alguna revelación en especial. Mi humilde aspiración era que si podía modelar mi vida siguiendo los ideales de paciencia y serenidad en Ella siempre manifiestos, sería más que suficiente para mi.

Y aún así, el impulso natural del hombre por ver alguna fenomenización material de poderes divinos en la vida humana, me inspiró a preguntar un día en que la encontré sola: "Madre, se lo ruego, dígame, ¿Qué es usted en realidad?" Se rió sonoramente y dijo con afecto: "¿Cómo han podido semejantes interrogantes infantiles despertarse en tu corazón? Las visiones de dioses y diosas aparecen de acuerdo con las disposiciones heredadas por cada uno (samskaras). Soy lo que era y lo que seré; soy aquello que tu concibas, pienses o digas. Pero es un hecho supremo que este cuerpo no ha venido al ser a recoger los frutos del karma pasado. ¿Por qué no lo tomas como que este cuerpo es el envoltorio material de todas tus aspiraciones e ideas. Todos lo habéis deseado y ahora lo tenéis. Asi que, juega con esta muñeca durante un tiempo. Más preguntas quedarían sin fruto."Yo dije: "Estas palabras suyas, Ma, no satisfecen mis anhelos."Al escuchar esto, habló con ligera vehemencia: "Dime, dime, ¿qué más deseas?, e inmediatamente una explosión deslumbrante de luz celestial resplandeció en su cara. Me quedé mudo de temor y asombro. Todas mis dudas se tranquilizaron.

Unos quince días después, fui a Shahbag una mañana y encontré la puerta de la habitación de Mataji cerrada. Me senté delante de ella a 25 o 30 cm de distancia. La puerta se abrió de repente del todo. Encontré para mi desconcierto la figura de una diosa divinamente bella tan genialmente resplandeciente como el sol al ponerse, iluminando en su totalidad el interior de la habitación. En un abrir y cerrar de ojos se retiró toda la irradiación del interior de Su cuerpo y Mataji estaba allí, de pie y sonriendo en su forma habitual.

En un segundo, la visión completa había desaparecido como por obra de una magia sobrenatural. Me parecía que me había caído del pais de los sueños. Recordé en seguida que Sri Ma se había revelado a Sí misma en respuesta a lo que le había dicho hacía unos días. Comencé a recitar un himno y le recé "Sea yo un hijo digno de vos, digno de ser bendecido con toda vuestra maternal munificencia y gracia."

Después de un rato Mataji avanzó hacia mi. Cogió una flor y unas pocas hojas de hierba de durba y las colocó sobre mi cabeza, al tiempo que yo caía a sus pies.

Me volví loco de alegría. Los días que se van no vuelven nunca ¡Cómo desearía que retornase aquel bendito momento!

Desde aquella vez se fue enraizando en mi mente una profunda convicción de que ella no era solamente mi madre sino la Madre del universo. Regresé a casa. Tan pronto como me sosegué, destelló en mi mente la misma imagen luminosa de Mataji y me rodaron lágrimas por las mejillas. Desde aquel mismo día Su gracia obró tal cambio en mi y de modo tan natural que Su figura ocupó el lugar de la diosa a la que había estado venerando aquellos dieciocho años, desde mi iniciación en mi temprana juventud. Este cambio a veces creaba algunas dudas en mi mente acerca de si seguía el camino correcto o no. Pero a los pocos días Sri Ma ocupó Su legítimo lugar en mi alma, poseyéndola por completo.

Sri Anandamayi Ma (Su nombre original era Nirmala Sundari Devi) nació en el pueblo de Kheora, Distrito de Tipperah, en el 1318 de Saka Era, ( el 30 de abril de 1896), en las tempranas horas de un viernes, una hora y doce minutos antes del amanecer. Recientemente se ha sabido el lugar de su nacimiento. Cuando fue a Kheora el 17 de Mayo de 1937, presionada por sus devotos indicó el sitio exacto donde Su cuerpo tocó el suelo la primera vez. Su padre Bepin Behari Bhattacharji era descendiente de la conocida familia bramana Kashyapa del pueblo de Vidyakut en el mismo distrito. Pasó la primera parte de su vida en casa de su tío materno. Tanto el padre como la madre de Sri Ma,Sm. Mokshada Sundari Devi, tenían naturalezas muy amables y cariñosas. Su devoción hacia Dios, su simplicidad y el nivel de vida social eran casi ideales. La casa materna de Mataji en Sultanpur, Tipperah, tuvo un estatus social muy alto durante durante generaciones. Había muchos pandits cultos y devotos en la familia. Se relata que una piadosa mujer de la misma familia montó la pira funeraria de su marido cantando himnos alegremente. Sri Sri Ma se casó con Srijut Ramani Mohan Chakravarti del pueblo de Atpara de Vikrampur cuando contaba tan solo doce años y diez meses de edad. El pertenecía a la conocida familia bramana Bharadwaj de ese pueblo. Dedicó su vida al bienestar de los demás. Más tarde se le conoció como BholanathRama Pagla o Pitaji.

La primera parte de la vida de Sri Ma pasó inadvertida en los pueblos de Kheora y Sultanpur. Después de su casamiento pasó algún tiempo en Sripur y Narundi, donde trabajaba el hermano mayor de Bholanath; también pasó algunos meses en el hogar de su marido en Atpara. Antes de venir a Dacca, permaneció unos tres años en Vidyakut y unos seis años (1918-1924) en Bajitpur con Bholanath.

En Astagram se manifestó por primera vez de forma prominente el gusto de Mataji por la música religiosa. En Bajitpur esa disposición de ánimo solo fue advertida a veces, pero el tono dominante de Su mente durante ese periodo era la expresión natural del simbolismo mántrico y de las prácticas yóguicas. Cuando vino a Shahbag, en Dacca, en 1924, su estado de quietud y silencio continuó. La intensa paz y la piedad se convirtieron en la característica omnipresente de Su vida. Es imposible expresar en palabras una idea de la profundidad de ese estado. ¡Qué interacción de estados y expresiones divinas llegaron a manifestarse en todas las formas de Su vida durante este periodo!

En aquella época los devotos comenzaron a congregarse alrededor de ella. Muchos de ellos participaron en el culto, canciones devocionales y ritos sacrificiales. Es difícil describir como sus almas llegaban a impregnarse de una tranquila felicidad en Su presencia. Todo el mundo se dirigía a Ella como "Madre del jardín de Shahbag"y expresaban su deleite, diciendo que nunca en todas sus vidas habían disfrutado de una riqueza tal como la de la gracia de Sri Ma.

Mientras estaba en Bajitpur, Ella tenía presente en la mente la historia completa del templo de Siddhesvari Kali en Dacca.

Durante su residencia en Shahbag, el difunto Rai Bahadur Pran Gopal Mukherji era Director General de Correos en Dacca. El y Sri Baul Chandra Basak encontraron medios para llevar a cabo la conservación del templo de Siddhesvari.

La primera vez que conocí a Sri Sri Ma, me dio una indicación, diciendo:

"Tu sed por las cosas espirituales no es suficientemente fuerte."Pero para alguien agitado por la confusión de los deseos mundanos, tal ansia por una vida más elevada no era posible, a no ser que uno pudiese aprender a dirigir hacia Sus pies todas las incontroladas olas de emociones e impulsos. Siempre rezaba silenciosamente y en secreto en mi corazón. "Oh Madre, te manifiestas como hambre en cada ser; despierta en mi un hambre real por las cosas inmutables e imperecederas."

A continuación se narra como Mataji, en Su infinita misericordia, dirigió mi disposición siempre fluctuante hacia Su omnipresente presencia:

1. Una noche iba y venía sobre el balcón abierto de mi casa; había un resplandor de luz de luna sobre todos los objetos que me rodeaban. Percibí algo de movimiento a mi lado y me volví. Para mi asombro encontré una imagen de Sri Ma deslizándose a la par mía. Llevaba puesta una camisa roja y un sari con una serie de finas líneas rojas en el borde. Esto me hizo dudar de la exactitud de mi visión. Sin embargo cuando fui a verla temprano al siguiente día por la mañana. La encontré vestida exactamente como la había visto la noche anterior. Me dijeron que un devoto había venido al Ashram después de haberme marchado, y le hizo ponerse esa ropa.Cuando le conté a Mataji mi visión, dijo del modo más natural: "Fui a ver lo que estabas haciendo."

2. Un día Sri Ma vino a mi casa y estaba conversando con nosotros en la primera planta; justo entonces llegó un automovil para llevársela a otro sitio. Yo no sabía que esto había sido dispuesto previamente. Mataji se preparó para salir, pero sentí una gran angustia al ver que abandonaba mi casa después de una visita tan corta. Con el corazón apenado bajé las escaleras para verla partir. Se montó en el coche pero éste no se movió aunque el conductor lo había arrancado. Ella me miraba, Su cara brillando con una risa afable. Cuando todos los intentos del conductor por mover el coche resultaron inútiles, se trajo un coche de alquiler para Ella. Era penoso pensar que Sri Ma tuviese que irse en un coche alquilado cuando había un coche listo. Justamente en ese momento el coche comenzó a moverse para mi sorpresa y alegría y Sri Ma se fue.

3. La presión de las multitudes en Shahbag aumentaba día a día, según Mataji llegaba a oídos de la gente. En una ocasión no pude verla durante cuatro días. La mañana del quinto día decidí ir a verla, pero cambié de opinión. Me senté deseperado en mi habitación. Para mi sorpresa vi la imagen entera de Ma apareciendo sobre la pared de enfrente como si fuese un fotograma de cine. Parecía bastante triste. Al volverme, encontré a Sj. Amulyaratan Chowdhury de pie junto a mi silla. Dijo: "Mataji ha enviado un carruaje para llevarte junto a Ella ". Cuando llegué al jardín de Shahbag, Sri Ma dijo "He advertido tu desasosiego durante estos últimos días. La paz y la tranquilidad no pueden llegar a no ser que haya un desasosiego para empezar. Deberías encender el fuego por cualquier método, sea con mantequilla refinada o madera de sándalo o incluso paja. Una vez está encendido, el fuego perdura; todas las preocupaciones, oscuridades y pesimismos desaparecen gradualmente. Reducirá a cenizas todos los obstáculos. Sabes, una chispa es suficiente para empezar una conflagración, reduciendo cientos de casas e incluso palacios a brasas."

4. A mediodía en la oficina o a media noche en mi habitación, cuando un deseo muy fuerte de ver a Sri Ma me ponía intranquilo, se me aparecía en muchas ocasiones y enseguida me decía "Me llamaste y he venido."

5. Una tarde, cuando regresé de mi oficina, me dijeron que una persona desconocida había dejado un pescado grande en mi casa, diciendo que volvería en breve. Pero no se presentó nadie. El pescado estaba sobre el suelo. Al anochecer y no aparecer nadie, lo fui cortado en trozos y se lo envié a la Madre en Shahbag. A la mañana siguiente cuando fui allí, Pitaji me dijo: "Tu Madre me dijo la pasada noche "Mira aquí, Jyotish es mi Dios"". Al preguntar supe que la mañana anterior unas pocas personas recibieron prasada de Ma; pero cuando por la noche muchas personas participaron en el kirtana, todos ellos deseaban tener Su prasada, pero no había surtido de provisiones. Justo a la hora en que Mataji estaba preparando especias, condimentos para cocinar, mi sirviente Khagen llegó con el pescado y otros artículos necesarios. Esto le hizo exclamar las palabras que Pitaji manifestó. "Me quedé sorprendido", añadió Bholanath "Al escuchar como un desconocido había traído un pescado a tu casa y como fue enviado con otras cosas indispensables para satisfacer el clamor de los devotos por el prasada de Ma." Tales incidentes fueron numerosos. En Shahbag, un hombre solicitó prasada de Sri Ma, pero no había nada disponible allí en ese momento. Justo entonces me embargó un deseo de envíar frutas y dulces. Cuando mi hombre llegó con las cosas, se encontró con que, al parecer, Mataji las estaba esperando.

6. Una noche sobre las 3 a.m., estaba sentado en mi cama bastante despierto. Me vino a la mente la imagen de que Sri Ma estaba durmiendo con Su cabeza en dirección opuesta a la que lo solía hacer. Al amanecer cuando fui a verla, la encontré en esa misma posición. Al preguntar supe que la Madre había salido a las 3 a.m.. y al regresar cambió su postura de dormir. A menudo sucedía que desde mi propia habitación o desde mi escritorio en la oficina podía ver claramente lo que Sri Ma estaba haciendo en Su casa. Esto sucedía sin ningún esfuerzo de mi voluntad; a veces tales imágenes se cruzaban repentinamente por mi cabeza sin que nunca pensase sobre ellas. Bhupen solía ir a Shahbag a diario y pude comprobar la veracidad de mis visiones a través de él. Apenas había discrepancia. Mataji me decía a menudo: "Tu verdadera casa está en Shahbag, solo vas a tu propia casa por darte un paseo."

7. Un mediodía estaba ocupado en mi escritorio. Bhupen vino y me dijo: "Mataji te pide que vayas a Shahbag. La he informado que el Director de Agricultura estará ausente de la oficina hoy en cumplimiento de su permiso; pero la Madre respondió: "Debes llevarle este mensaje a Jyotish, deja que él haga lo que considere más apropiado."

Sin dudarlo un momento dejé todos los papeles desparramados sobre mi mesa, y sin informar a nadie de la oficina,salí para Shahbag. Cuando llegué allí, Sri Ma dijo "Vayamos al Ashram de Siddhesvari."Acompañé a Mataji y Pitaji. Había una pequeña oquedad exactamente donde ahora se alzan un pequeño pilar y un Shiva Lingam. La Madre se sentó en la oquedad y Su cara resplandecía con una sonrisa radiante, rebosando felicidad. Exclamé ante Pitaji: "Desde hoy llamaremos a Ma con el nombre de Anandamayi."El dijo en seguida: "Sí, ¡que así sea!"Ella me miró con la mirada fija sin decir una palabra.

Cuando estábamos a punto de volver a las 5-30 p.m., Ella preguntó: "Has estado todo el rato tan lleno de júbilo, ¿Cómo puede ser que ahora estés tan pálido? Contesté, que el pensamiento de ir a casa me había recordado el trabajo inacabado en la oficina. Ella dijo "No hace falta que te preocupes de ello."Al día siguiente cuando fui a la oficina, el Director no dijo nada sobre mi ausencia el día de antes.

Le pregunté a Mataji por qué me había llamado tan inesperadamente el día anterior. Dijo: "Para probar cuánto has adelantado durante estos meses."Añadió con una sonrisa afable: "Si no hubieses venido, ¿quién habría dado un nombre a este cuerpo?"

8. En una ocasión Su Excelencia el Gobernador de Bengala vino a Dacca. El Director me pidió que acudiese a la oficina a las 9-30 a.m., ya que él iba a visitar al Gobernador. Le prometí que lo haría. A la mañana siguiente regresé tarde de Shahbag y cuando entré en la oficina eran las 9-50 a.m. Estaba un poco nervioso de lo que pasaría con mi jefe. Mientras pensaba en el asunto me telefoneó desde su bungalow para decirme que su coche se había estropeado, que sentía haberme causado molestias y que iría a la casa del Gobernador a las 11 a.m.

Cuando Sri Ma oyó la historia, dijo entre risas: "¿Esto es nuevo para ti? El otro día estropeaste el engranaje del coche en el que me iba a marchar."

9. En una ocasión Mataji vino a nuestra casa. En el curso de nuestra charla dije accidentalmente: "Parece, Ma, que para ti frío y calor sean lo mismo. ¿Si te cayese sobre el pie un carbón ardiendo, no sentirías dolor?" Replicó: "Comprúebalo pues."No insití más en ese punto.

A los pocos días, retomando el hilo de nuestra conversación previa, Sri Ma se colocó un trozo de carbón ardiendo sobre Su pie. Le salió una profunda llaga. Durante un mes no se curó. Me sentí muy compungido por la sugerencia tan tonta que había tenido. Un día la encontré sentada sobre la veranda con las piernas estiradas, la mirada fija en el cielo. En la llaga se había concentrado algo de pus. Me postré a Sus pies y le lamí el pus con la lengua y los labios. Desde el día siguiente la llaga comenzó a curarse.

Le pregunté a Mataji que cómo se había sentido cuando el carbón encendido estaba quemándole la carne. Dijo en respuesta: "No fui consciente de ningún dolor. No parecía otra cosa que diversión; contemplé con gran alegría lo que el pobre carbón estaba haciéndole a mi pie y observé que al principio se empezó a quemar un poco de pelo, luego la piel. Olía a quemado y el carbón se fue gradualmente apagando después de hacer su trabajo. Cuando más tarde se formó una llaga, ésta continuó su curso, pero tan pronto como se despertó en ti un fuerte deseo de que la herida se curase hubo un giro repentino para mejor."

10. Era el mes de Magh, a mediados del invierno, con un frío penetrante. Temprano al amanecer, me encontraba andando descalzo con Sri Ma sobre los campos de hierba de Ramna, mojados por el rocío. Divisé en la distancia a un grupo de mujeres que se dirigían hacia nosotros. Pensé que tan pronto llegasen se llevarían a Ma al Ashram de Ramna. Según se me pasaban estos pensamientos por la cabeza, el campo entero quedó cubierto de una niebla muy espesa y no se podía ver a las mujeres. Después de unas tres horas, cuando regresamos al Ashram, oímos que el grupo de mujeres se había cansado intentando encontrarnos y se vieron obligadas a regresar decepcionadas. Los campos eran muy grandes. Cuando informé a Sri Ma de mis pensamientos, dijo; "Tu fuerte deseo fue satisfecho."

11. En una ocasión Mataji sufría un fuerte resfriado con tos.

Encontrándola bastante mal, le rogué con trémula y suplicante voz:

"Ma,¡que se te restablezca pronto la salud!". Me miró fijamente y dijo con una sonrisa: "A partir de mañana estaré bien."Y así fue.

12. Una mañana encontré a Mataji con fiebre. Regresé a mi casa y por la noche rezé fervientemente para que su fiebre pasase a mi cuerpo. Al empezar el día tuve fiebre y dolor de cabeza. Cuando fui a ver a Ma por la mañana como solía hacer, en seguida me dijo "Estoy bien pero tu tienes fiebre. Vuelve a tu casa, toma un baño y come tu comida habitual."Así lo hice y por la tarde estaba bien. Sri Ma siempre dice "Con la fuerza de la concentración pura todo es posible."

13. Llegó a mis manos un libro llamado Sadhu Jivani (Vidas de Santos). Allí encontré esta frase: "Él ( un sadhu ) solía aconsejar a sus devotos que siempre le diesen comida buena a los pobres."Escribí la siguiente nota al margen: "Dar solo comida no satisface al alma humana ". Este libro le fue llevado a Sri Ma a Shahbag y uno de sus devotos leyó en voz alta mi comentario. Ma no dijo nada. A los pocos días fui a Shahbag una mañana bastante temprano. Justo entonces un hombre que parecía que tenía un ataque de locura, vino y me dijo "Dame algo de comer o moriré de hambre."Mataji buscó en la despensa y le dio al hombre lo que pudo recoger aquella vez. Quiso agua para beber y Mataji me indicó que se la diese. Me enteré que el hombre era musulmán, había ayunado durante tres días y había entrado en el Ashram escalando la cerca. Mataji me dijo que había venido a enseñarme la importancia de dar de comer y beber a quien lo necesita. Cada cosa tiene su lugar y momento adecuado. Nada se pierde en la divina economía del mundo.

14. Un día le dije a Sri Ma: "Ma, todos estos días surgen en mi interior sonidos mántricos en una oleada continua. Durante el día y también al caer la noche la corriente de sonido brota naturalmente de mi corazón como un chorro que saliese a borbotones de una fuente."Al decirlo, un ligero matiz de satisfación personal quedó escondido en el interior más recóndito de mi corazón. Ma me miró en silencio. Cuando llegué a casa, el sonido cesó y a pesar de mis mejores esfuerzos, no pude reavivarlo. Transcurrió el día y la noche avanzaba pero la corriente jubilosa de melodía mántrica no pudo ser restaurada. A la mañana siguiente solicité a Bhupen que informase a la Madre sobre mi triste condición. Bhupen se la encontró de camino mientras se dirigía a casa de un devoto en un carruaje. Comenzó a reirse. Eran las 10 a.m. Justo en ese momento sentí que la corriente atascada comenzaba a fluir con su cadencia anterior. Después supe por Bhupen a qué hora se había encontrado con Sri Ma. En conexión con ésto la escucharon comentar que el más pequeño matiz de yoidad retrasa el propio progreso espiritual.

15. A continuación doy otro caso de la prontitud con la que la influencia benigna de Sri Ma ayuda al crecimiento de nuestra vida interior. Es una pena que dejemos de reconocer su valor y no lo utilicemos para nuesstra elevación espiritual. Cuando pasa el primer entusiasmo, recaemos en nuestra condición anterior.

En una ocasión Sri Ma dijo entre risas: "Cuando se cantan los nombres divinos o mantras, la mente se purifica gradualmente, se despierta el amor y la reverencia por el Ser Supremo y los pensamientos se vuelven sutiles y refinados. Entonces se empieza a caer en la cuenta de vislumbrar planos más altos de la existencia lo cual favorece la elevación."

El día que escuché estas palabras, me senté en una esquina solitaria de la casa para la oración de la noche: para mi sorpresa experimenté un nuevo regocijo debido al flujo de nombres divinos. Continuaron sin pausa; llegó el sueño y tan pronto como me desperté las jubilosas vibraciones extremecieron mi ser una vez más. Al día siguiente la misma racha regocijante continuó en voz baja durante la presión de la rutina de la oficina. Al anochecer, cuando dispuse mi mente para la oración, la felicidad de la noche anterior llenaba mi corazón, asi que no tenía ninguna inclinación a dormir en absoluto; al caer la noche el flujo era tan intenso que pensé que me sentiría aliviado si hubiese una pausa. Pero continuó con su propio ímpetu.

Nunca había practicado sentarme en la postura de Gomukhi. En las horas tempranas de la mañana, antes del amanecer, me encontré a mi mismo haciendo esa postura. Durante esas horas mi cuerpo y mi mente estaban inmersos en un mar de inexpresable alegría. Las lágrimas brotaron de mis ojos sin parar. En un rato de meditación, pasé todo el tiempo inmóvil y estuve completamente absorto.

16. Una mañana, en aquellos tempranos días de auto-renuncia me senté en silencio. Mi corazón estaba embargado de una profunda emoción por la divina gracia de Ma. Cobró forma una canción bengalí cuya traducción doy en la siguiente hoja:

Que Tu veneración, Tus himnos de alabanza

sean al eterno solaz de mi vida;

Que mi vida rebose de canciones

en adoración a Ti, pensamientos de Tu divina gracia.

No pediré favor alguno

Ni diré ninguna palabra; únicamente me postraré a

Tus pies con lágrimas de felicidad.

Me desplazaré en Tu infinita extensión celestial

esparciendo canciones como flores que representen Tu gloria.

Me impregnaré de Tu felicidad, cantando Tus sagrados nombres

Y enviando sus ecos a través del Universo.

Todas mis acciones, todos mis pensamientos religiosos son Tu

Adoración

Oh Madre, dame bhakti, una fe firme, de forma que pueda

Hacer de Tus pies el ancla de esperanza de mi vida.

A esta canción le di el título de "La canción de un tipo loco" y le envié una copia impresa de la misma a Sri Ma. Después escuché que cuando le llegó, estaba cortando y podando con una podadera una calabaza para la cocina. Mientras le recitaban la canción, se le cayó la calabaza de las manos y se sentó inmovil durante un tiempo. Cuando me la encontré después, dijo: "El mundo es la encarnación de bhava, (el Amor divino.) Todas las cosas creadas son su expresión material. Si alguna vez puedes despertarte a ese Amor divino, verás en todos los sitios del Universo el juego del Uno. Aislándose de ese Amor divino el hombre va a tientas y pierde el verdadero sentido de la vida.

Unos días más tarde estábamos todos sentados en el Ashram de Siddhesvari, cuando Sri Ma dijo: "Canta esa canción tuya que lleva el título de "Paglar Gan ". Hacía tiempo que había abandonado la práctica de cantar canciones; además, había mucha gente presente y dudé. Mataji se rió, diciendo: "Solamente has compuesto una canción de un tipo loco, pero no estás lo suficientemente loco para ignorar las críticas del mundo."

Estas palabras se hundieron profundamente en mi alma y con el corazón tembloroso y la voz trémula canté.

Compuse muchas canciones del estilo y se las ofrecí a Sus pies. Expresó su deleite hacia algunas, y otras las dejo de lado con una aprobación muda. Hubo muchas ocasiones en las que Sri Ma estaba lejos de Dacca y las canciones brotaron de mi corazón durante mis oraciones nocturnas o durante largas meditaciones a media noche. Podía ver la figura de Mataji de pie ante mi, inmóvil y asistiendo a mi arrobamiento. Cuando regresó a Dacca después de viajar por distintos lugares, me pidió que repitiese canciones concretas que había cantado en diferentes ocasiones en mi propia habitación. Era realmente extraño que pudiese nombrar incluso aquellas canciones que no le habían sido presentadas en forma alguna antes.

Mi intenso anhelo de estar a Su lado, a veces me transportaba por el aire hacia el infinito. Durante esta etapa las pocas canciones que compuse fueron publicadas en un volumen bajo el título "A Tus Sagrados Pies ".

Además de estos, fueron ilimitadas las canciones, poemas y pequeños apuntes que escribí sobre Sri Ma pero que rompí más tarde. Cuando Ella escuchó hablar de ello, dijo: "No solamente en esta vida sino también en muchos de tus nacimientos anteriores, ni se sabe la cantidad de himnos semejantes que para mi has compuesto y destruído. Pero has de saber a ciencia cierta que, por todo este montón de desechos, esta es tu última vida sobre la tierra."

Inspirado en el omni-abarcador amor de Mataji, se encendió en mi una aspiración por la Vida Divina, pero mis sentidos buscaron los placeres ordinarios en vez de alimentos espirituales vigorizantes más elevados y refinados. En cierto tratado Vaishnava leemos: "El hombre que añora los objetos materiales de los sentidos para satisfación de la lengua, el estómago o el sexo, no podrá encontrar al Dios Krishna."

Ese era mi caso. La ilimitada gracia y afecto de Sri Ma no pudieron mantenerme firme a Sus pies en todos los momentos de mi vida y en todos mis pensamientos. En efecto, es difícil para un hombre atrapado en las trampas de la ilusión ( avidya ) encontrar un refugio permanente de paz en lo Divino.

Un día le dije a Mataji: "Hasta una piedra se habría convertido en oro con un toque tan santificado como el tuyo, pero mi vida ha demostrado ser un triste fracaso".

Me respondió: "Aquello que tarda mucho tiempo en llegar a ser, madura en una belleza perdurable después de un igualmente prolongado periodo de desarrollo. ¿Por qué te preocupas tanto de ello? Agárrete bien a la mano que te guía como un niño confiado."Escuché sus aleccionadoras palabras de ánimo con todo mi afán, y aún así sentí una sequedad abrasadora afectando cada fibra de mi ser. Abajo cito un ejemplo para mostrar cómo Su penetrante visión mantenía vigilancia sobre mis conflictos.

Cuando, bajo el impulso de una profunda devoción comencé a buscar Su presencia a diario, los hombres no querían a quien difamaba indignamente mi conducta. Sus reflexiones me volvieron dubitativo y comencé a sentir que acercarme a esta o aquella persona para la propia elevación espiritual no era sino una debilidad humana común.

Dejé de visitar a Sri Ma, ya que mi mente vacilaba bajo la influencia de la crítica. Decidí leer el Yoga Vashishta y mejorar mi vida interior mediante el cultivo del intelecto. Durante siete u ocho días me dediqué a estudiar atentamente el libro.

Una tarde, cuando estaba descansando en mi casa, mi sirviente me informó que un Brahman anciano deseaba verme sólo durante cinco minutos. Me encontré con él. Me dijo que había ido a las casas de mis amigos Niranjan Roy y del Dr. Sasanka Mohan Mukherji, pero no pudo encontrarse con ellos. Por eso había venido a molestarme. Añadió: "He oído que eres un gran devoto de Sri Anandamayi Ma.¿Serías tan amable de decirme cómo es Ella y cuáles son sus cualidades especiales? Ante estas palabras me senté estupefacto, las lágrimas apresurándose a mis ojos. Habló de nuevo: "He recibido una respuesta a mis interrogantes; pero, por favor, dime por qué tienes lágrimas en los ojos."

"He estado ocupado estos días con otros asuntos," respondí, "renunciando a todo pensamiento de Sri Ma y has elegido venir a mi para indagar sobre Ella. He de bajar la cabeza de vergüenza y arrepentimiento. ¡Qué maravillosos son los caminos de Ma! Fue a través de Su propia influencia que fuiste conducido hacia mi justo a tiempo de devolverme a mi mejor yo. ¡Por ésto, desde luego estoy endeudado contigo!"

El me dijo: "Por favor llévame a Sri Ma."Después de conocerla, dijo "Yo también perdí a mi madre hace mucho tiempo, pero tan pronto conocí a Mataji, la pena de la muerte de mi madre se desvaneció por completo."

Le narré a Ma todo lo que se me había pasado por la mente y lloré a sus pies. Comenzó a reirse y dijo: "Estos días a no ser que a uno se le fuerce a avanzar por determinado camino, no se puede proseguir."

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PODER MANTRICO

Que nosotros sepamos, Anandamayi Ma no ha recibido iniciación de ningún Gurú de acuerdo con la costumbre social predominante. Su campo de conocimiento no ha sido iluminado por estudios de Textos Sastras o por discursos religiosos. Muchos hombres y mujeres son de la opinión que ha bajado a este mundo para propagar la Luz Divina y el Poder para la regeneración de la humanidad en esta era.

Aun siendo una niña, varios fenómenos extraños se manifestaron en Su cuerpo. Pero pasaron inadvertidos para la gente que la rodeaba. Ya incluso en las actividades de juego de Su temprana juventud parecía tan desprendida y despreocupada que mucha gente llegó a considerarla como alguien con retraso intelectual. Incluso sus padres albergaban temores sobre Su futuro. A veces le ocurría que no sabía donde estaba, ni podía recordar lo que había hecho o dicho minutos antes.

Se relata que en su niñez solía hablar con los árboles y las plantas y las criaturas invisibles del aire mientras andaba. También se comunicaba con ellas por signos y gestos. A veces, de repente recaía en un estado de abstracción, quedándose sin habla.

Entre los diecisiete y los veinticinco años de Su vida se comenzaron a manifestar en Ella varios fenómenos sobrenaturales. A veces se quedaba muda e inmóvil después de cantar los nombres de Dioses y Diosas. Durante los kirtanas Su cuerpo se ponía rígido y se paralizaba. Después de escuchar un discurso divino o después de visitar un templo Su comportamiento no parecía normal.

A la edad de veintidos años, fue con Bholanath a Bajitpur y permaneció allí durante cinco o seis años. Hacia finales de ese periodo, de Sus labios salieron espontáneamente muchos mantras y desde Su cuerpo se proyectaban muchas imágenes de Dioses y Diosas. Sus miembros adoptaban espontáneamente varias posiciones yóguicas. Mientras estas manifestaciones divinas encontraban expresión en Su cuerpo, en Bajitpur dejó de salirle el habla durante aproximadamente un año y tres meses, y cuando vino a Dacca continuó en silencio durante otro año y nueve meses más – completándose así tres años enteros.

Durantes este periodo Su aspecto ofrecía un brillo de felicidad celestial y la serenidad de la infinita extensión del cielo. Se hizo evidente entonces que las corrientes de los mundos exterior e interior cesaron de afectarla completamente. Parecía alguien que reposa en la calma absoluta del Sí mismo. Al dorso mostramos su retrato en esa época.

Durante todos estos extraordinarios sucesos de Su vida, Pitaji mostraba a menudo gran ansiedad sobre las consecuencias finales.

Pero a pesar de toda la crítica y especulación, nunca se interpuso en Su camino en lo que respecta a Sus acciones. Temiendo que Su cuerpo podría estar poseído po algún espíritu maligno se buscó la ayuda de algunos sadhus y exorcistas. Fue inútil; al contrario, cuando estos hombres intentaron darle tratamiento se vieron forzados a retirarse con temor y asombro. Solamente rezando para pedir Su misericordia pudieron recobrar su equilibrio. Durante un periodo de cinco meses y medio completos se manifestaron en Su cuerpo formas de muchos Dioses y Diosas. Tenía visiones de ellos. Veneraba a esas deidades, después de lo cual se desvanecían por completo. Cuando terminaba la veneración de una deidad, hacía su aparición otra. Durante la ceremonia a menudo sentía que Ella misma era la veneradora, la venerada y el acto de venerar; que Ella era los mantras, las oblaciones y cada uno de los ingredientes.

En estos actos de veneración no había objetos materiales, ni tampoco ningún deseo por su parte de realizar las ceremonias. Tan pronto se sentaba en un lugar solitario todas las actividades físicas y mentales involucradas en el ceremonial de veneración se manifestaban por un misterioso proceso de actividad de auto-surgimiento. Personas bien versadas en ritos y rituales Sastras han descubierto después que todos los diversos procesos de veneración realizados por Ella tenían bastante concordancia con los mandatos Sastras. Cuando quiera que alguien preguntaba cómo era posible que realizase esos ritos con tanta perfección, Su única respuesta era:"No me preguntes nada ahora, lo sabrás en el momento oportuno."

El 10 de Abril de 1924, Mataji llegó a Dacca, y una semana más tarde vino a Shahbag. Muchos devotos comenzaron a reunirse allí para obtener Su darsana. En el año 1925 algunos devotos le rogaron que realizase Kali Puja, pues habían oído que Su celebración de la Puja era maravillosa. Respondió: "Sé poco de los ritos y rituales Sastras: Sería mejor que os aseguráseis la ayuda de algunos sacerdotes profesionales."Sin embargo más tarde, por petición de Bholanath, accedió a realizar la puja.

Cuando la Madre era venerada por Sus devotos, el júbilo de estos no conocía fronteras. Pero cuando Ella misma eligió venerar a una Diosa para que los iluminase, la dignidad de dicha veneración se multiplicó por mil.

Fue demasiado profundo para contarlo en palabras. Todos los devotos sintieron un inexpresable gozo por la belleza y solemnidad de la ceremonia.

Trajeron una imagen de Kali. Sri Ma se sentó en el suelo con una postura meditativa en absoluto silencio. Entonces, como colmada de devoción, comenzó la puja, cantando mantras y colocando flores con pasta de sándalo sobre Su propia cabeza en vez de hacerlo sobre la imagen. Todas sus acciones parecían como movimientos de una muñeca, como si una mano invisible estuviese usando Su cuerpo como una herramienta flexible para expresar lo Divino. Ocasionalmente algunas flores fueron esparcidas sobre la estatua de Kali. De esta manera se realizó la puja.

Se iba a sacrificar una cabra. Se la bañó en agua. Cuando se la trajeron a la Madre, se la puso en el regazo y lloró mientras acariciaba suavemente su cuerpo con Sus manos. Entonces recitó algunos mantras, tocando cada parte del cuerpo del animal y le susurró algo en la oreja. Después de eso veneró la cimitarra con la cual se iba a sacrificar a la cabra. Se postró sobre el suelo, colocando el cuchillo sobre su propio cuello. De Sus labios salieron tres sonidos parecidos al balido de una cabra. Luego cuando el animal fue sacrificado, este no se movió ni chilló ni hubo rastro de sangre en la cabeza y el cuerpo separados. Solamente con gran dificultad una única gota de sangre salió finalmente del cadáver del animal. Durante todo ese tiempo la cara de Sri Ma se iluminó de una intensa y poco común belleza y a lo largo de la ceremonia hubo un toque de gran santidad y de profunda absorción en las gentes que estaban presentes.

En 1926 los devotos le rogaron a Ma que realizase la puja una vez más. No dijo nada. Más tarde cuando la estaban llevando a casa de un devoto, levantó Su mano izquierda, sonrió y permaneció en silencio. Cuando Pitaji le preguntó sobre el significado de Su gesto, no contestó. Cuando se sentó en aquella casa para comer, una vez más repitió el mismo movimiento de su mano izquierda. Pasados unos días, Sri Ma explicó que de camino a casa del devoto, había visto unas 120 o 130 yardas más allá, a la diosa viviente Kali, flotando en el aire a unas nueve yardas por encima del suelo, extendiendo sus manos hacia Mataji como si desease ir a su regazo. Ese día mientras comía, la misma imagen se había colocado delante de Ella como un niña chica. Esa era la razón por la que había levantado la mano izquierda.

El día precedente al Kali Puja, cuando los devotos reanudaron su oración a Sri Ma, le pidió a Pitaji: "Ya que están tan impacientes por celebrar la puja, puedes oficiar como sacerdote."El les dijo: "Ya que vuestra Madre me ha pedido que realice la Puja, así lo haré. Por favor haced todos los preparativos necesarios."Ellos preguntaron por el tamaño de la imagen y Pitaji sugirió que debería ser tan alta como había indicado Sri Ma en las dos ocasiones en las que había levantado su mano mientras estaba sentada.

Mataji estaba en aquel momento echada sobre el suelo en una inmóvil e inerte condición. Eran las 11 p.m. Se tomaron medidas extremas. Hubo mucha discusión sobre como se podría obtener en el curso de un corto día una imagen del tamaño indicado. Con grandes dudas, Sri Surendra Lal Banerji fue a la ciudad desde Shahbag. En una tienda se encontró una estatua de las medidas correctas. Había en total doce imágenes de las cuales once habían sido encargadas por clientes. La pieza extra había sido modelada por el artista bajo su propia iniciativa.

La imagen llegó a tiempo. Sri Sri Ma se sentó para realizar la puja. Había una atmósfera divina alrededor de Su persona. Después de un tiempo, de repente se levantó de Su asiento y le dijo a Pitaji: "Me voy a mi sitio, por favor realiza la puja tu mismo."Diciendo esto, se colocó al lado de la imagen y con unas extrañas risas, se sentó en el suelo. La atmósfera entera de la habitación se sobrecargó de un maravilloso éxtasis divino demasiado profundo para ser expresado en palabras. Sri Ma dijo:"Todos vosotros cerrad los ojos y cantad el nombre de Dios."

La casa estaba rebosante; un hombre que permanecía afuera de pie, echó una ojeada en el interior de la habitación, pasando inadvertido. Sin embargo Sri Ma lo llamó por su nombre y le mandó cerrar los ojos. Todos los presentes tenían los ojos cerrados; nadie sabía en aquel momento lo que estaba pasando. Pero cuando todos abrieron los ojos encontraron sobre el suelo inconsciente al abogado, de nombre Brindaban Chandra Basak. Después declaró:"Cuando eché una ojeada en el interior de la habitación observé un resplandor irradiando de la cara de La Madre. Era tan poderoso que caí al suelo, inconsciente. No se lo que ocurrió después.

La noche se consumía al tiempo que la puja se acercaba a su término. No había provisiones para el sacrificio. Cuando la hora de la última ofrenda ( ahuti) llegó, Sri Ma dijo:"No debe ofrecerse, dejad que se preserve el fuego sacrificial."Ese fuego se mantiene encendido incluso ahora .

Al día siguiente, habría de tener lugar la inmersión de la imagen. La esposa de Niranjan llegó con todos los artículos necesarios para la ceremonia. Cuando miró la imagen, le dijo a la Madre con emoción: "Ma, me resisto completamente a sumergir la imagen. "Mataji replicó: "Las palabras de tus labios indican que probablemente la Diosa no desea ser sumergida. Muy bien, se harán preparativos para su preservación y veneración."

Esta estatua de arcilla se mantuvo levantada en la misma postura durante doce años en los que hubo grandes cambios de circunstancias.

Podemos mencionar dos incidentes en conexión con esta imagen. Fue en Septiembre de 1927. Mataji salía de Chunar en dirección a Jaipur. Yo estaba en Chunar entonces para cambiar de aires y fui a despedirme de Ella a la estación. Sri Ma indicó un lugar concreto cerca del montículo en el cual se construyó el fuerte y me dijo que fuese allí en el camino de vuelta. Allí encontraría una guirnalda de flores de hibisco, que debería llevarme y preservar cuidadosamente. Hice como me decía. Cuando regresó a Chunar, vió la guirnalda. Después cuando regresó a Ramna, se descubrió que el día c



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LA MADRE SEGUN ME FUE REVELADA

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