Get Even More Visitors To Your Blog, Upgrade To A Business Listing >>

La "leyCeláa" acaba con el negocio de las Concertadas, el adoctrinamiento infantil, el dominio de la Iglesia y la corrupción política

Las Escuelas privadas/concertadas que se inició como un instrumento auxiliar de las escuelas públicas, poco a poco, con el concierto de políticos corruptos fueron adquiriendo privilegios económicos desorbitados que causaron una enorme brecha en detrimento de la educación pública.

El exconsejero de vicepresidencia de Esperanza Aguirre en Madrid, y ex secretario general del PP en Madrid, Francisco Granados, cobraba una comisión junto con el constructor David Marjaliza, de 900 mil euros por cada colegio concertado adjudicado. El pagador era Alfedel, una sociedad registrada en Valdemoro dedicada a promover colegios concertados para venderlos luego a las cooperativas de profesores que los gestionarán. Alfonso Ferrón del Río, propietario de esta empresa, se encuentra imputado por recibir los pagos de estas adjudicaciones.

Entre 2002 y 2014 Granados se podría haber embolsado más de 15 millones de euros con esta artimaña, según el auto del juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón.

Las creación de Escuelas Concertadas pasaron a convertirse en un recurso millonario para políticos corruptos, pero también un buen negocio para los propietarios de las escuelas privadas, teniendo en cuenta que toda la plantilla docente, administrativa y de mantenimiento es pagada por el Estado, además los gastos de materiales didácticos, mantenimiento, conservación, gasto de energía y agua y cursos de formación del profesorado que también se recurre al dinero público. Aunque todo el personal es contratado por preferencia antojadiza de los dueños de la Escuela concertada, sin orden de oposición (experiencia y capacidad académica) como bien se exige en la carrera profesional de la educación pública.

Como si esto fuera poco, obviamente usando la gestión política conveniente, también se regalaba (literalmente) el suelo al destino privado, incluso con edificación o como ha ocurrido, transferencia directa de escuelas públicas a manos privadas exento de todo impuestos y transfiriendo la propiedad.

La mayoría de las escuelas privadas/concertadas quedaron en poder de la Iglesia. Curas y monjas se vieron beneficiados por una doble compensación económica, la de su a actividad eclesiástica y el ejercicio de alguna función en las escuelas, ya sea académica, administrativa o de servicio, obviamente con recursos públicos del Estado. Al margen de estos gastos conmensurables, estas escuelas privadas/concertadas son apadrinadas con subsidios cuantiosos de Ayuntamientos y gobiernos municipales. Más dinero público.

Otro caso para sumar, incluso denunciado por padres de hijos que asisten a estas escuelas concertadas, son quejas por el pago de cuotas que le exigen en este tipo de establecimientos, mientras que las autoridades se justifican que no se trata de una exigencia sino que son cuotas voluntarias, cuyos fondos se destinan a Fundaciones o actividades sociales. Una cuestión poco clara o un ardid que permite el abuso y la presión emocional, tanto de alumnos y padres obligados a pagar sin quejas quebrando la vulnerabilidad de la gratuidad educativa. Además existen otras cuestiones confusas como la de promover actividades extraescolares. Campamentos, viajes, comedores y otras cuyos gastos también son  solventados por los padres que se suma a la gran lista de gastos.

Por otra parte, muchos expertos Constitucionalistas han criticado las escuelas concertadas religiosas, por cuanto atenta contra los principios de los derechos universales y los derechos del niño vulnerados a través de adoctrinamiento o intromisión religiosa o ideológica en la educación.

En general, todo este conjunto de circunstancias, permitió a las escuelas concertadas, ponerse en paralelo y competir con las escuelas públicas rasgando el presupuesto educativo, incluso con el deterioro de las escuelas públicas, al punto tal que España figura a la cabeza de la Unión Europea en privatización de las escuelas.

La leyCeláa, aunque puedan discutirse otros aspectos, ha venido para desbaratar el negocio, el dominio de la Iglesia, la corrupción política o bien el adoctrinamiento infantil, quitando privilegios y otorgando mayor presupuesto a las Escuelas Públicas para cumplir con una demanda social que se viene reclamando desde hace tiempo. 



This post first appeared on Política En España - Opinión Pública, please read the originial post: here

Share the post

La "leyCeláa" acaba con el negocio de las Concertadas, el adoctrinamiento infantil, el dominio de la Iglesia y la corrupción política

×

Subscribe to Política En España - Opinión Pública

Get updates delivered right to your inbox!

Thank you for your subscription

×