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Futurismo III

Waldo Acebo Meireles

El futurismo tuvo seguidores en varios países europeos como Checoslovaquia, Polonia, Portugal, Ucrania e Inglaterra; pero nunca alcanzaron las alturas creativas de los futuristas italianos y rusos, ni su obra ha trascendido como la de estos últimos.

Joseph Stella Battle of Lights, Coney Island, Mardi Gras 1913

Joseph Stella Battle of Lights, Coney Island, Mardi Gras 1913

En EE.UU. tampoco el futurismo dejó huellas profundas aunque existieron algunos ejemplos de sumo interés en especial en la música. En la plástica el caso más connotado es el de Joseph Stella que nació en Italia pero estudió y vivió la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. A su regreso de un viaje a París en 1913, en donde se puso en contacto con las vanguardias pintó su primer cuadro dentro de la estética futurista: ‘Battle of Lights, Mardi Gras, Coney Island’, la cual es considerada la primera obra futurista en los Estados Unidos.

Su interés por el urbanismo moderno, las maquinas, etc., se encuentra representado por los innumerables cuadros que le dedico al puente de Brooklyn, el cual representó en diferentes ángulos y a diferentes horas y épocas del año, como retomando a Monet y su catedral de Rouen.

Marcel Duchamp Nude Descending a Staircase, 1911-12

Marcel Duchamp Nude Descending a Staircase, 1911-12

Otro pintor que aunque no nació en EE.UU. vivió gran parte de su vida aquí fue Marcel Duchamp, este pintó varias obras dentro del marco y espíritu del cubo-futurismo.

Es en la música, como mencionamos, donde aparecerán los ejemplos más notables de la corriente futurista. Henry Cowell uno de los compositores más importantes del siglo XX en Estados Unidos, dejó varias obras dentro del marco de la corriente futurista con la cual estuvo en contacto en sus viajes a Europa y en particular en su relación con el pianista y compositor Leo Ornstein, al cual nos referiremos mas adelante. La importancia de Cowell para el desarrollo de la música es difícil de exagerar; en su temprana obra Dynamic Motion de 1916 comienza a explorar las posibilidades de los ‘tone cluster’ o racimos de notas, en el cual el intérprete utiliza sus antebrazos para percutir acordes masivos en el piano.

Esta técnica de avanzada, en aquellos años, llamó la atención de músicos como Bela Bartok. En su pieza de 1917 The Tides of Manaunaun, Cowell introdujo una nueva notación para los grupos de notas en el piano y otros instrumentos de teclado. En esta notación, sólo la parte superior e inferior de las notas de un ‘clúster’, conectados por una sola línea o un par de líneas, están representadas.

Otra novedad introducida por Cowell fue el de percutir, rasgar, puntear las cuerdas del piano directamente sin utilizar el teclado; en la pieza Aeolian Harp, de aproximadamente 1923, él introduce esta técnica la cual será ampliamente utilizada posteriormente por John Cage, en sus obras para piano preparado.

Cowell mantuvo contactos frecuentes con Alejandro García Catarla, intercambiando partituras e ideas, Caturla estrenó en Caibarien la obra Exultation de Cowell y este último rindió homenaje a Caturla y Amadeo Roldan en un artículo para la revista ‘Modern Music’, e incluso publicó algunas obras de Caturla en el influyente ‘New Music Editions’. En 1930 Cowell visitó La Habana e interpretó varias de sus obras incluyendo el uso de los ‘clusters’, y nota curiosa demostró el uso de esa técnica tocando varias canciones populares cubanas.

Leo Ornstein nació en la provincia de Poltava, Ucrania y su familia, huyéndole a los pogromos, arribó a Norteamérica en 1906, estableciéndose en New York.

Ornstein realizó estudios musicales en el Institute of Musical Art, antecesor de la afamada Julliard School, desarrollando una excelente técnica pianística que lo hizo ser reconocido internacionalmente como un virtuoso del piano. Introdujo al público norteamericano obras de compositores como Schoenberg, Stravinsky, Debussy, Ravel, Bartok, Kodaly; pero a mediados de los años 20 se apartó de las salas de concierto limitando su labor musical a la composición, ello motivó que fuera olvidado por décadas hasta su redescubrimiento en los años 70. Ornstein completó su octava y final sonata para piano a la avanzada edad de 97 años.

Su vínculo con el futurismo fue estrecho y dejó varias obras suscritas a esa corriente vanguardista.

Otro músico que podemos referir con los EE.UU. es el compositor de origen franco-suizo Arthur Honegger quien escribió dos obras relacionadas directamente con Norteamérica: Pacific 231 y Rugby. La primerase encuentra de lleno en el entorno futurista ya que representa el recorrido de una locomotora, es quizás la obra más conocida de Honegger y fue estrenada en 1923. Rugby es la descripción dinámica de un partido de football norteamericano. Honegger confesó que “Yo siempre he amado apasionadamente las locomotoras. Para mi son seres vivientes…”

El l’enfant terrible de la música norteamericana del siglo XX fue George Antheil, el cual se vinculó durante su larga estancia en Europa con los movimientos dadaístas y futuristas. Compuso varias obras enmarcadas dentro del movimiento futurista pero la más importante de todas fue la música que escribió a solicitud de Fernand Léger para un filme de este último. La obra escrita por Antheil, el ‘Ballet Mecanique’, excedió en unos 15 minutos la duración del filme y fue concebida para instrumentos mecánicos y percusión: 3 xylophonos, 4 tambores, tamtam, dos pianos, sirena, 7 campanas, 3 hélices de aeroplanos, y 16 pianos mecánicos. La obra se estrenó en París en 1924 con un gran escándalo del público y de la crítica, algarabía que no se veía desde el estreno de ‘Rito de primavera’ de Stravinsky.

El estreno en New York se produjo en 1927 y fue desastroso ya que los pianos mecánicos no ejecutaron coordinadamente, las sirenas no sonaron y se presentaron otras dificultades, este performance casi arruina su carrera y lo sumió en una profunda crisis emocional. Esta obra es importante en la historia de la música ya que en ella se intenta por primera vez sincronizar maquinas con seres humanos. Antheil dejó una extensa obra, y mantuvo una estrecha relación con el quehacer jazzístico, escribió numerosas partituras para Hollywood.

Dada su complejidad pasaron años hasta que el ‘Ballet Mecanique’ volvió a ser ejecutado por Paul Lehrman, en la Universidad de Massachussets, en 1999. Más abajo se presentan fragmentos de la obra y además se da un link para ver el filme de Léger.

En la actualidad se ha producido un renacimiento de la corriente futurista, con el nombre de neo-futurismo existiendo grupos adeptos en Chicago y New York.

George Antheil Mecanismos [1922-23] [hacer clic aquí]

George Antheil Segunda sonata El aeroplano Mov.1 [1922] [hacer clic aquí]

George Antheil Sonatina Muerte de la máquina Mov. 4 [1923] [hacer clic aquí]

George Antheil ‘Ballet Mecanique’ [1924] [fragmento del final] [hacer clic aquí]

Filme de Fernand Léger: Parte 1 [hacer clic aquí]; Parte 2 [hacer clic aquí]

Leo Ornstein Poemas de 1917, Op. 41 – 8. La batalla [hacer clic aquí]

Leo Ornstein Suicidio en un aereoplano [1918-19] [hacer clic aquí]

Arthur Honegger Pacific 231 [1923] [hacer clic aquí]

Henry Cowell Dynamic Motion [1916] [hacer clic aquí]

Henry Cowell The Tides of Manaunaun [1917] [hacer clic aquí]

Henry Cowell Exultation [1921] [hacer clic aquí]

Henry Cowell Aeolian Harp [1923] [hacer clic aquí]

Joseph Stella Battle of Lights, Coney Island, Mardi Gras 1913

Joseph Stella Battle of Lights, Coney Island, Mardi Gras 1913

George Antheil

Joseph Stella Brooklyn Bridge



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