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Atenas - La ciudd donde te tenés que imaginar lo que no ves.

Atenas - Mucha historia, poco presente.


Luego de un vuelo tranquilo desde la sorprendente Tirana, la capital de Albania, llegamos a Atenas, cuna de la democracia, ciudad en donde a la vuelta de cada esquina hay vestigios de restos arquelógicos de la antigua civilización que ocupó dicha ciudad.
La vista desde la ventanilla del avión era prometedora, tal como pueden ver aguas azules, playas de arena blanca y paisajes impresionantes.


Del aeropuerto nos tomamos el bus X95 que para a la salida misma de la terminal y te deja en la Plaza Syntagma, en el centro de la ciudad. El boleto sale 6 euros y se vende en una ventanilla de tickets a la derecha de la puerta de salida. Explicá bien que boleto querés comprar, porque después no hay reclamo. Los griegos son bastante rápidos, y aunque entienden el inglés se hacen los giles, te venden cualquier cosa y después andá a reclamarle a Sófocles.
El trayecto por autopísta es rápido, ya que no son más de 20 km.
Como nosotros llegamos un 1º de mayo tuvimos la mala suerte de que el bus no llegaba al centro porque había manifestación ( nunca nos dijeron nada cuando lo tomamos ) y nos hicieron bajar en una estación de metro y de ahí tomar un tren hacia la plaza Sintagma.
Menos mal que en dicha estación la señalización estaba en griego y en inglés, sino todavía estaríamos dando vuelta.
Pasamos tan rápido por la estación, que con el calor y la bronca ni cuenta nos dimos de sacar el ticket, y nos subimos al primer vagón que vimos que iba hacia el centro.
No hay molinetes, ni nada que se le parezca, los griegos van a la máquina expendedora, sacan el ticket y pasan, de ahí que ni cuenta nos dimos de pagar. 
Reservamos habitación en el Hotel Omiros, bien cerca de la plaza Sintagma y de todo lo que hay que ver en Atenas. Se los recomiendo, bueno, bonito y no muy barato pero vale la pena.
Caminamos un par de cuadras y ya nos encontramos con los primeros restos arqueológicos, "El templo de Zeus ", "Las columnas de Adriano", y la "Puerta de Adriano".




Junto al Templo de Zeus Olímpico se encuentra la Puerta de Adriano. Construida por los romanos, el impresionante arco de 18 metros de altura separaba la antigua ciudad griega, también conocida como ‘Ciudad de Teseo’, de la nueva estructura urbanística concebida por Adriano y romana. Fue levantada como monumento conmemorativo del emperador, quien desarrolló una activa labor en la vida social, política y administrativa de la Grecia de la época.
Para entrar a ver de cerca las columnas hay que pagar ( acá hay que pagar para ver el 90 % de las cosas ), así que las vimos de afuera.
Hay que tener en cuenta el tema del costo de las entradas y dosificar que se quiere visitar, sino quedás en bolas. 

Un poco mas abajo se encuentra el barrio de Plaka, donde podrás comprar todo tipo de souvenirs, comer en restaurantes típicos y pasear distendidamente.
Todo muy seguro, muy tranquilo y los precios son sumamente accesibles.




Luego de toda una tarde de paseo por Plaka volvimos a la Plaza Sintagma, y la encontramos hermosamente iluminada. Mucha juventud sentada en los bancos y escaleras, tranquis, tocando la guitarra, tomando algo fresco y comiendo algo al paso.

Se puede pasear sin problema a cualquier hora de la noche disfrutando de la plaza, el Parlamento y los jardines sin ningún tipo de problema. La seguridad es muy buena.
Al otro día decidimos tomar el bus turístico para recorrer la ciudad. Un gran error !!
El tránsito en Atenas es terrible, las calles son estrechas, hay miles de autos y motos, manejan como el culo y no son muy afectos a respetar las señales de tránsito.
Para llegar a un punto a otro en este bus hop on hop off demoras horas, yo casi enloquezco de la impotecia, te dan ganas de tirarte del bondi y seguir a pié.
Háganme caso NO LO TOMEN, todo lo que hay que ver está cerca, llegás en minutos a pié o a lo sumo te tomás el metro y estás en un instante.

Más aún si te alojás como nosotros en un hotel con la ubicación estratégica del que habíamos elegido nosotros.
Así y todo para echar un primer vistazo de la ciudad, sirvió, así que si compran tickets, háganlo para un solo día.


El barrio de Monastiraki es por sí mismo un palimpsesto histórico.  Sus monumentos revelan que desde hace miles de años conviven  en él armoniosamente dos continente, el Occidente y el Oriente, y cuatro religiones: el panteón de los dioses griegos y romanos (Ágora griega y Biblioteca de Adriano), los musulmanes (mezquita de Tsisdarakis), Católicos y Ortodoxos en la misma iglesia de la Virgen Pantánasa y los Judíos, un descendiente de los cuales dio su nombre a la zona, como veremos más abajo.
Pues en el corazón de ese barrio multicultural, cerca de la Acrópolis, está el mercado llamado de las Pulgas, el famoso Yusurúm, un lugar de paso esencial para los atenienses y los turistas en busca de objetos tan variopintos como raros. El mercado comienza en la misma plaza de Monastiraki, justo al lado de la homónima estación de metro.



Como podrán ver, desde souvenirs a aceitunas al vacío pasando por los típìcos licores griegos se pueden adquirir en Monastiraki. Precios para todos los gustos, y bolsillos.
El Ouzo es una especie de anís, riquísimo pero bastante cabezón y el otro licor famoso es el 
Tsipouro, una especie de grappa que pega fuertísimo y te saca el frío al instante.
Yo no acostumbro a beber alcohol, pero luego de una cena en un restaurante típico nos sirvieron como cortesía una botellita de Tsipouro con dos vasitos tipo shot y parece que los griegos se ofenden si no les aceptás el convite, por lo que me mandé el shot de una.


El primero no lo sentí, el segundo hizo que me sacara la campera, y el tercero que empezara a transpirar como si estuviese en un baño turco. Terrible el licorcito :)

El restaurant que mas frecuentamos en Atenas los 5 días que estuvimos fue el Grecos Proyect, donde podés comer platos típicos, comida internacional y platos típicos griesgos estilo fast food muy buenos para almorzar rico y liviano y seguir el paseo. Está en varios puntos de la ciudad, lo recomiendo.
A los coquitos fríoooooooooossssss !! En Cancún los tiran, acá te los venden,

La Acrópolis de noche es todo un espectáculo. Se divisa de casi toda Atenas, estas fotos fueron tomadas desde el barrio Monastiraki a eso de las 11 de la noche.
En las calles, ni el loro, gran contraste con lo que sucede de día que no se puede ni caminar.

El barrio y sobre todo la plaza de Monastiraki es sumamente concurrido, hay que visitarlo de día y de noche para ver como varía con la iluminación, es realmente bonito.
Anduvimos recorriendo el barrio hasta que cierran los locales, a eso de las 10 u 11 de la noche y ningún problema. Volvimos siempre caminando al hotel por pequeñas callecitas y siempre todo tranquilo y seguro. Los que dicen que Atenas es insegura, ni idea tienen lo que es Montevideo.

Al otro día luego de un buen desayuno y con las baterías cargadas para la caminata nos fuimos hacia la Acrópolis. Hay que caminar bastante para llegar a la zona donde venden los tickets de entrada, pero como eran aprox las 10 de la mañana el calorcito se llevaba bien.
La subida entre olivares es laaaaaaarga y empinada, y el piso es de mármol o alguna piedra similar, por lo que las patinadas son frecuentes. De más está decir que recomiendo ir de zapatos deportivos.
Cuando llegás a la boletería se te hace difícil creer que estás en Europa.
Más bien parece la boletería de una cancha de fútbol en un día de partido por la Copa Libertadores.
Cientos de personas pugnando por hacerse del boleto, chinos por todos lados a los gritos y empujando a todo el mundo ( les conté que en mis viajes a Europa he aprendido a odiar a los asiáticos y sus pésimos modales ? ) , pero luego de unos 15 minutos de cola, compré los tickets,
El precio de los mismos es de 30 euros, caro, después de ver las fotos Uds. juzgarán si los vale, el tema es que ir a Atenas y no subir a la Acrópolis, no cabe en ninguna cabeza.


Al pie de la Acrópolis, en el ángulo suroeste, junto al Teatro de Dioniso se erige el más impresionante de todos los edificios que rodean la Acrópolis.
Construido por el cónsul romano Herodes Ático, gran admirador de Atenas, en memoria de su mujer, Aspasia Annia Regilla que había fallecido el año anterior.
Para sacar estas fotos tuve que hacer uso de mi metro ochenta dos y mis 95 kilos de peso, espantando japoneses aquí y allá. Un suplicio realmente.
Pero esto no iba a ser nada con lo que nos esperaba, miren la foto de abajo.


Miles de turistas enajenados trepando las escaleras sin dar un minuto de pausa para poder sacar una foto decente. Lo mas indignante de todo es que los guardias de seguridad están meta tocar pito haciendo que la gente circule. O sea que ves poco y nada, no te podés detener y encima te apuran los guardias para que te muevas.
Es increíble que no haya un protocolo de visita tal como en otros sitios arqueológicos como Machu Picchu, Pompeya, Chichen Itzá o Roma. Esto es un kilombo, se ve que lo único que les interesa a los grietos es recaudar, y no se dan cuenta que tanta gente está terminando de destruir las cuatro piedras locas que quedan en la Acrópolis. Una verguenza.
La foto de arriba es de los Propíleos, la puerta de entrada a la Acrópolis.

Otra toma a la carrera de los Propíleos, puerta de entrada a la antigua Acrópolis.

Cuando pasas el pórtico de acceso te encontrás con una explanada repleta de turistas que van y vienen, sin ton ni son. No hay un recorrido establecido, un sendero que te lleve, nada.
Arreglate como puedas, lee los carteles y manejate.
Yo llevé una guía que compré en el Museo de la Acrópolis para intentar saber más acerca de lo que estaba viendo, pero al final tampoco sirve de mucho.
Y tampoco hay mucho para ver, mas bien te lo tenés que imaginar.
En su esplendor la Acrópolis debe haber sido maravillosa, hoy no son más que piedras sobre piedras, y chinos, muchos chinos a los gritos de acá para allá fotografiando desde las moscas a los pedacitos de mármol que hay en el piso.

El Partenón está en obras. Según he leído está en obras desde hace años, y la cosa va para largo.
Ni sueñes en sacarte una foto con lo que queda del Partenón en donde salgas solo, es imposible.
Yo le di la vuelta dos veces y fui sacando los diversos ángulos para que se pueda apreciar como lo están restaurando. Lo mejor del Partenón está en el Museo de la Acrópolis, lugar donde se conserva el friso delantero que es todo un espectáculo.

Si no tenés guía, podés bajarte una audioguía en inglés desde playstore, o si no leer las explicaciones que figuran en estos carteles frente a cada uno de los edificios, Si no sabés inglés, marchaste, te vas a tener que acordar de lo que te enseñaron en el liceo.
Contratar un guía en Atenas para hacer el recorrido por la Acrópolis sale muy caro, está en ustedes ver si quieren gastar 60 euros o más. 



Si siguen mi página ya se habrán dado cuenta que soy hincha de Peñarol y que suelo sacarme fotos ya sea con la camiseta, una bufanda o la bandera.
No solo yo lo hago, he visto a mucha gente haciendo lo mismo en diferentes partes del mundo, y es por eso que les voy a hacer una advertencia, NO SAQUEN NINGUNA BANDERA para hacerse fotos en la Acrópolis.
Yo lo hice y fue como gritar " PLATÓN ES ROMANO ! ", ya que me tocaron pitó tres guardias que andaban de particular y me dijeron de todo un poco.
Solo uno hablaba inglés y me dijo que no podía mostrar junto a los monumentos históricos ningún tipo de bandera política ni deportiva.
La primera advertencia es con relativa buena onda, la segunda te sacan de los fundillos, a decir de nuestro benemérito y anciano presidente.
Lo mismo me pasó en Machu Picchu, Tulum y Pompeya, así que ya saben, nada de banderas.
Se los advierto para que no pasen un mal momento, ya que en NINGÚN lado advierte de la prohibición.

Lo gracioso del caso es que el concierto de pitos llamó la atención de los turistas que andaban en la vuelta y en especial de un grupo de escolares griegos que estaban conociendo el lugar con sus maestros. Lo que en un principio fue una situación enojosa terminó siendo algosimpático para mi y didáctico para los niños ya que les expliqué de donde venía, donde estaba ubicado Uruguay, cual era nuestra capital y algunas cosas más que los pequeños estaban interesados en saber de un país para ellos tan lejano.
De Uruguay sabían poco o nada, pero a Peñarol lo conocían.
Resulta que había un par de niños con una camiseta aurinegra parecida a la de Peñarol, es la del AEK Atenas, y por las coincidencias en los colores y por haber jugado Forlán en Peñarol,  lo tenían bien clarito. Después no faltaron los sudamericanos, españoles, ingleses e italianos que también me saludaron por la camiseta, e incluso me saqué fotos con varios. Increíble el poder del fútbol.






Otra recomendación y muy importante, lleven zapatos con suela de goma, championes o botas, ya que el suelo es de mármol y está lustrado y resbaloso por el paso de los turistas.

En las tres horas que estuvimos en la Acrópolis vi varias caídas fuertes, incluso una que terminó con una señora con el brazo fracturado.


El Erecteion, templo jónico, fue construido en el periodo 420-406 a.C. en el lugar más sagrado de la Acrópolis, donde la diosa Atenea, patrona de Atenas, hizo que floreciera el olivo que regaló a Atenas. Está construido en dos niveles, es asimétrico y tiene dos partes que no están comunicadas entre sí, debido a que estaban dedicadas a diferentes dioses.
La parte este estaba dedicada a Atenea y la oeste a Poseidón y otros dioses y héroes míticos. En la fachada sur tiene una Tribuna sustentada por figuras de korés (
cariátides).


Sin lugar a dudas esta parte es la más fotogénica de la Acrópolis y la mejor conservada.





En el extremo de la Acrópolis hay un mirador desde el cual se ve gran parte de la ciudad, pero como se ve en la foto, siempre está atestado de gente. La vista no varía mucho de lo que se puede ver deste el muro, ni subí, ya eran las 12 del día y el sol caía  a plomo, era hora de retirarse.

Seguramente algún amigo al enterarse que van a Atenas les va a decir,  - "Te animás a traerme unas piedritas de la Acrópolis ? ", y vos para no quedar como un ratón le vas a decir que si.
Te aviso que si te ven juntando piedritas de mármol te van a tocar pito y a los 5 segundos vas a tener un guardia de seguridad  (son casi indetectables, andan de civil y con un walkie talkie diminuto ) instándote a que dejes las piedritas en su lugar.
La cuestión es disimular, yo pude rejuntar unas cuantos pedacitos de mármol que pertenecieron al Partenón en un lugar donde están reparando pedazos de columnas para volverlos a colocar.
Shhhhhhhhhhh, no digan nada.


La bajada es más complicada que la subida, por lo resbaloso del camino y por la muchedumbre que pugna por salir rápidamente.
Es tan confusa y mal señalizada la salida que nosotros fuimos a parar a unas callecitas con una bajada terrible hasta llegar al barrio de Plaka.
Si pasás por ahí ni se te ocurra comprar souvenirs, comida o agua.
Como ejemplo les cuento que una botellita de agua de 300 cc, caliente, te la cobran 5 euros.
Lo mismo pasa en los kioskos de venta de souvenirs, caramelos y bebidas a la entrada de la zona arqueológica. Yo saqué de una heladerita una botella de Te Nestlé de 500 cc y cuando la fui a pagar me dijeron 7 euros. La botella volvió a la heladera y la kioskera se quedó con una linda puteada.



Uno de los lugares que más me gustó fue el Monte Lycabettus, Son unos 15 - 20 minutos caminando  para llegar desde la estación de metro de Syntagma hasta la del funicular. El paseo merece la pena, se atraviesa el barrio de Kolonai que es de los más lujosos de Atenas.Pero para llegar hasta donde se toma el teleférico para acceder a su cima hay que subir escaleras interminables, llegás acalambrado. 
El ticket sale 3 euros ida y vuelta, una ganga si tomás en cuenta todo lo que subiste y todo lo que vas a tener que seguir subiendo.

La colina del monte Lycabettus, es, con 227 metros, el punto más alto de Atenas. Dispone de una de las mejores vistas de la ciudad, que se pueden contemplar con gran deleite al asomarse a sus miradores, o desde el restaurante y los cafés que se encuentran en la cumbre.
La cima del  Lycabettus alberga la singular capilla de San Jorge (Áyios Georgios), erigida sobre el emplazamiento de una primigenia iglesia consagrada al profeta Elías.
En la víspera de la Pascua Ortodoxa, una serpiente luminosa recorre la ladera del monte.
Se trata de la procesión que, iluminada con velas, desciende por los caminos hasta la base de la colina.
Durante la época clásica, la colina estaba cubierta por una densa vegetación y en la cima se construyó un templo dedicado a Zeus




Así se ve la cima del monte desde la avenida que lleva a la plaza Syntagma .
Fue bajando por esa avenida llamada 
Panepistimiou que nos encontramos con los soldados que iban a hacer el cambio de guardia en el Parlamento griego, frente a la tumba del "soldado desconocido", todo un espectáculo hecho con una sincronización admirable.



La Tumba del soldado desconocido y el Parlamento Helénico están siempre custodiados por los evzones. Los evzones eran antiguamente los soldados de infantería ligera del ejército griego, pero ahora reciben este nombre los miembros de la Guardia Presidencial griega que custodian la tumba y el Parlamento en la Plaza Syntagma.
Visten el traje tradicional griego, con la falda blanca con pliegues (en concreto, 400 pliegues que representan los años de presencia otomana en Grecia). Llevan también zapatos con grandes pompones negros y una placa metálica en la suela que hace que suenen al andar. Toda la vestimenta se inspira en el uniforme que llevaban los rebeldes griegos en la Guerra de la Independencia contra la dominación de los turcos.


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