Get Even More Visitors To Your Blog, Upgrade To A Business Listing >>

De camino a mi nuevo hogar

¡Qué guay! ¡Me voy con mis humanos y me han llamado Cloe! Como aún no me conocen les da miedo que me haga pis o caca en el coche. Parece que ya, justo al salir de la tienda, se han percatado del primer gasto con el que no contaban y es que ¡claro! ahora necesitamos o bien un trasportín o bien una funda para los asientos del coche junto a un arnés para que yo vaya bien segura y además, no manche la tapicería del coche. Espero que se decanten por la segunda opción porque soy muy curiosa y prefiero ir con ellos como una más de la familia.

Como no tenemos aún ninguno de estos artículos, mi dueña se ha sentado en el asiento trasero del coche, ha puesto el cojín que será mi camita sobre sus rodillas y me Han Puesto sobre él. He ido muy cómoda y entretenida chupándolo todo y mirando a través de la ventanilla durante los 10 minutos que hemos tardado en llegar. Yo, como soy muy valiente y no he sentido miedo en ningún momento, no he dado ningún disgusto en el camino y la tapicería del coche ha llegado intacta.

Al bajar del coche me llevan cogida porque dicen que hasta que no tenga todas las vacunas (salvo la de la rabia que es una enfermedad poco frecuente) no puedo ir andando por la calle ¡es un rollo! pero por ahora prefiero no protestar para caerles muy bien :)

¡Buahhh! Ya estoy en mi nueva casa y mis dueños me enseñan ilusionados mi fantástica terraza ¿de verdad ésto es para mi? Tengo espacio para correr como una loca, un estupendo conjunto de sillas de madera para mordisquear a mis anchas (esto aún es un secreto) y puedo elegir si ponerme al sol o a la sombra ¡esto es vida! 

¿A ver? Vale, parece que me lo están acondicionando. Me han puesto el comedero ¡vacío! y el bebedero lleno de agua (podrían haberse estirado un poco más con la bienvenida y haberme puesto un tentempié pero por ahora no diré nada y beberé un poquito).

Ahora parece que están preparando una caseta improvisada con la mesa de madera y una lona impermeable, estos dos están que se salen madre mía… está claro que no tenían en mente comprar hoy un cachorro y les ha pillado el toro pero al menos ponen voluntad. Parece que se avecina un segundo gasto que no estaba en el lote inicial ¡la caseta para la terraza! Están comentando que en los meses en los que haga buen tiempo yo dormiré en la terraza y me quedaré en ella durante las horas en las que ellos trabajen ¡me gusta la idea porque estaré más entretenida y evitaré hacer trastadas por las que puedan regañarme! Dice mi dueña que es imprescindible conseguir una caseta de madera (por ser más aislante), con protecciones para la humedad y el frío y con patas altas para que no se moje el suelo si llueve. Este gasto no los tendrán los dueños de Golden que siempre estén en interior pero lo más seguro es que les venga un gasto imprevisto de otro tipo, ya que se recomienda que cuando los dueños se van a trabajar nos dejen en un espacio delimitado en el que no podamos hacer trastadas, evitando así conductas destructivas en horas en las que no nos pueden corregir. Para ello los humanos suelen usar parques, barreras o jaulotas grandes pero yo no lo necesito porque siempre que esté en casa estaré acompañada y me irán enseñando lo que debo y no debo hacer.





¡Bieeeeen! ¡llega el turno de los juguetes! Nos han regalado una pelota que pesa como una losa y no la puedo usar pero el mordedor de cuerda tiene un tacto curioso y estoy entretenida, aunque hoy estoy más observadora que juguetona. 



Y ¿ahora? qué graciosos son mis dueños por favor ¿¡han bajado al chino para comprar arena de gato para que haga pis en una caja!? Me parto… pero seré discreta… sigo queriendo caerles bien. He oído cómo se iban inquietos por si me ponía muy nerviosa o lloraba pero me voy a lucir y me voy a echar una siesta para que se encuentren con una estampa agradable a su llegada. 

Ha funcionado, se han puesto muy contentos al llegar cuando me han visto dormida y luego, muchos juegos… pero van pasando las horas y esta gente ni cena ni me da a mi nada de comer. Menos mal que mi dueña me ha dado una bolita de comida húmeda con la pastilla de los parásitos dentro, por lo menos he engañado al estómago pero ya no puedo más… Voy a sentarme junto al saco de comida y voy a ladrar mirándoles fijamente a ver si se dan por aludidos: “¡guau, guau!”

¡Uy! con qué cara de susto me miran, ¿y por qué se ríen y dicen que soy muy lista? Si lo que tengo es hambre… Genial, lo han entendido, ya tengo la ración de mi pienso habitual ¡a comer! A ver qué dicen cuando vean que como a la velocidad del rayo y sin masticar…

Ahora con la energía de la comida voy a hacer un pis y una caca lejos de la caja con arena de gatos, un poquito de juego hasta que a mi me plazca (porque ellos parecen no cansarse) ¡y a dormir! para que vean lo buena que soy y para estrenar mi cojín que estoy deseando probarlo. 



¡Vaya! Con lo a gusto que estaba yo en el salón y parece que me sacan a la terraza para que duerma fuera pero bueno, se está a gustito y corre el aire. Me voy a dormir sin ladrar ni dar guerra. No me siento sola porque huelo a mis dueños, están durmiendo en el sofá justo al otro lado de la ventana, esto me ha ayudado a no estresarme pero a la vez, a aprender desde el primer día cuál es mi sitio



This post first appeared on Blog Mi Golden Retriever, please read the originial post: here

Share the post

De camino a mi nuevo hogar

×

Subscribe to Blog Mi Golden Retriever

Get updates delivered right to your inbox!

Thank you for your subscription

×