Get Even More Visitors To Your Blog, Upgrade To A Business Listing >>

AUTOBIOGRAFIA DEL PADRE CASTILLO - XV


XV


También se acaba de labrar con la escuela una Capilla y retiro en la capilla de la Santíssima Virgen, en donde los hombres comulgan separados de las mujeres, y se retiran después a dar gracias; también se acabó de labrar una sacristía pequeña, cuatro celdas para dos padres y para dos hermanos, y otras dos o tres oficinas, con que vi cumplido y verificado lo que algunos años antes me mostró Dios en visión imaginaria e intelectual; porque una noche estando durmiendo, vi en este mismo sitio y lugar en que hoy está esta capilla de la Virgen de los Desamparados Santíssima, y a la orilla de aqueste río de Lima, junto a la puente y en la banda superior del tajamar, hacia la ciudad, que se fabricaba una casa en que asistían y en que vivían tres o cuatro de la Compañía Santíssima de Jesús, y que yo era el uno de ellos; cuando después volví en mí, entendí que Dios me quería con esto dar a entender que yo había de ir a misión al gran río Marañón, juzgando que era aquel río de Lima, junto a donde se fabricaba la casa, porque yo andaba entonces con gran deseo de que me cupiese la feliz y dichosa suerte de ir a las apostólicas y santas misiones de infieles, al río .Marañón o al de las Amazonas, desde que oi leer una relación del viaje que hizo para España el Padre Christobal de Acuña, y de la gran variedad y multitud de naciones de indios gentiles e infieles que moran en sus riberas, sin conocimiento ni luz de fe. Pero ahora he echado de ver claramente que aquella visión fué sin duda de la misión  y fundación en esta santa Capilla de la Virgen de los Desamparados Santíssima, por ver cumplidas y verificadas ahora todas las cosas y circunstancias que entonces vi. Bien ha manifestado y mostrado nuestro gran Dios y Señor haber sido Su Majestad Soberana y su Sacratíssima Madre y el Patriarca gloriosíssimo San José, los Patrones y fundadores de aquesta santa misión y capilla de la Santíssima Virgen, y de sus empleos, exercicios y ministerios, pues habiendo entrado sin un real, sino sólo con el manteo en los hombros a cuidar de su reparo, aumento y conservación, ha dado la Providencia divina para las obras, culto y adorno de dicha ca­pilla y casa de la Santíssima Virgen de los Desamparados Nuestra Señora, desde 10 de Enero de 1659 en que la Compañía Santíssima de Jesús tomó posesión de dicha capilla, hasta 12 de Julio de 1667, en que esto escribo, cuarenta y nueve mil ciento y tantos pesos, como parece y está en el libro que dicha capilla tiene, y esto sin que entre y sin que se cuente la ropa blanca, que es también de mucho precio.

Y ya que he comenzado a apuntar y decir cuán por cuenta de la Providencia divina y de la sacratíssima Virgen Nuestra Señora, y de su puríssimo y Santo esposo el Patriarca gloriosíssimo San Joseph corre esta misión y capilla, quiero también apuntar aquí un caso que me aconteció y sucedió, de muy gran consuelo, edificación y gloria de Dios. Entre las deudas con que quedó acabada la escuela de los niños Desamparados pobres y la obra de la capilla de la Santíssima Virgen, fué una de dos miI y quinientos pesos que quedé a dar cuando se pregonase la armada; veíame por .una parte con grande cuidado porque el tiempo de la paga se iba llegando y no sabía cómo pagarlos, por otra, sentía gran confianza y cierta seguridad en mi corazón de que la Virgen Santíssima no me había de faltar ni desamparar en esta ocasión; y así fué, porque a 4 de Septiembre de 1666, sábado por la mañana, estando yo en la capilla de Nuestra Señora de los Desamparados, previniendo en la·celda la plática que había yo de hacer aquella mañana, comencé a hablar a solas con Nuestro Señor y a decir a su Majestad: "Dios y Señor mio, Padre y amigo fiel y verdadero del alma, si vos queréis, muy bien me podéis socorrer en la necesidad de esta deuda que tengo obligación de satisfacer para la armada, porque ya comienza a darme cuidado; poderoso sois para hacerlo, Señor, tanto que luego, al punto, lo podéis remediar si queréis, mi Dios, y convertir los ladrillos de aquesta celda en plata, si es menester". A este tiempo me pareció que por la ventana de la celda oí en la calle aquesta breve y compendiosa palabra: "fe", con que proseguí continuando y haciendo mayores y más intensos y vivos actos de fe. Después de haber estado en este santo exercicio y bajando de la celda a hacer la plática y contar el exemplo de la Santíssima Virgen; que en su santa capilla de los Desamparados se hace y cuenta todos los sábados, después de haberse cantado la misa, me dieron un papel en la sacristía en que el Padre Jacinto de León, Rector del Colegio de San Pablo, en aquella ocasión, me avisaba y daba por nueva, de cómo el señor Maestro de Campo Joseph de Salcedo, me enviaba de Puno mil y quinientos pesos de limosna para la escuela de los niños desamparados que estaba haciendo, la cual limosna me dieron luego. También me envió del dicho asiento de Puno mil pesos de limosna para lo mismo, el señor Capitán don Gaspar de la Serna Salazar, con que antes que la armada se pregonase, tenía yo ya pagados y satisfechos los dos mil y quinientos pesos, pero como nuestro gran Dios y Señor es tan misericordioso y tan liberal, y siempre su Majestad nos da mas de lo que es menester, me dió entonces otros mil pesos más que también me envió·de limosna, de los mismos minerales de Puno, el señor·Maese de Campo Gaspar de Salcedo, con que pagué. y satisfice también otra deuda, en lo cual es mucho de reparar y de pensar, no en la .grande puntualidad de la cantidad de la limosna, y del tiempo tan ajustado en que vino, sino haber venido en tiempo y ocasión de tantos disturbios, de tantos alborotos, bandos y muertes como había entonces en Puno, pero no hay cosa que sea dificultosa a la Providencia y piedad divina e intercesión soberana de María Santíssima Nuestra Señora, para todos los que la invocan, como también se echará de ver en el caso que ahora diré:

La tarde en que la hermosa imagen de Nuestra Señora de los Desamparados se colocó en su capilla, que fué el 17 de Diciembre de 1660, como ya he dicho, después de haber salido del Colegio de San Pablo de la Compañía Santíssima·de Jesús, en la solemníssima procesión en que la llevaron a colocar, al pasar la santa imagen por la calle de los Plateros, un devoto y virtuoso platero, llamado Diego Asencio, que había cegado pocos días antes, al emparejar con su casa la santa imagen, pidió que lo guiasen y pusiesen en un balcón, de donde comenzó a llamar e invocar con muy grande afecto y ternura a la Santíssima Virgen ·de los Desamparados Nuestra Señora, y a encomendarse en su Santíssima in­tercesión para que le alcanzase y restituyese otra vez la vista.·Envióme después a llamar a su casa, y pidióme que por amor de Dios hiciesen en su nombre a la Santíssima Virgen de los Desamparados un novenario, que el prometía no faltar ningún sábado a su capilla, confesando y comulgando este día. Apenas se había acabado de hacer la novena, cuando se le comenzó poco a poco a aclarar la vista, de suerte que lo primero que vió, como algunas veces me dijo él mismo, fué la cruz que llevo siempre en la mano cuando voy a los ministerios, en ocasión que le estaba yo consolando junto a los pies de su cama. Al fin recuperó y cobró la vista, de suerte, por medio e intercesión de la Virgen de los Desamparados Santíssima, que después le labró una cera de oro y diamantes muy linda, y desde entonces hasta ahora en que estoy haciendo aquestos apuntamientos, ha acudido todos los sábados a confesar y comulgar en esta devota capilla de la Virgen de los Desamparados Santíssima.

Si así ha amparado y favorecido esta Soberana Señora a los que de veras y de corazón la han llamado, ¿cómo no amparará y favorecerá a los que no solamente la han invocado y llamado, sino que la han obligado también haciéndole algún presente o dándole alguna dádiva? Buena prueba apuntaré de esto lo que sucedió a una noble matrona y señora de esta ciudad. Ofrecióle a la Virgen de los Desamparados Santíssima una cadena de perlas que costará trescientos pesos; volvió a su casa en donde, dentro de dos o tres días, recibió el retorno muy por entero de la Santíssima Virgen Nuestra Señora, porque en llegando un hombre a su casa, la dijo: "Señora yo debía a su marido de vuesa merced estos dos mil patacones; vuesa merced los reciba. Con que así sin más diligencia recibió la noble señora la paga, el retorno y premio de la Virgen de los Desampamrados Puríssima.

En lo que más suele ostentar y mostrar esta Soberana Señora y madre de los Desamparados Simtíssima su agradecimiento y correspondencia a los que la buscan, aman y sirven, y se acogen en sus trabajos a su amparo santíssimo y patrocinio, no es en los bienes terrenales y temporales, sino en los celestiales y eternos, no en los bienes de naturaleza, sino de gracia, no en los cuerpos, sino en las almas, dejando los milagros prodigios y maravillas con los cuerpos difuntos y muertos, para la milagrosa y devota imagen y original celestial, fabricado por manos de ángeles, que hoy tiene estima y venera la noble e ilustre ciudad de Valencia en la plaza de la Seo, en un nuevo y hermoso templo, en donde está encerrada y guardada la santa imágen, en una caja o armario cerrado con unas puertas, en las cuales suelen hacer señal y avisar, dando golpes con el ramo que la santa imágen tiene en la mano, cuando hay algún cuerpo difunto, desamparado, sin sepultar, en la ciudad, o en el campo; y así, cuando se oyen algunos golpes en la dicha caja o armario de la Santíssima Virgen, van los capellanes y mayordomos y abren las puertas y ven hacia dónde apunta la Virgen Santíssima con el ramo, y llevando aquel derrotero, van y buscan y hallan el cuerpo muerto, desamparado, y lo llevan y entierran en el templo o capilla de la Virgen de los Desamparados Santíssima; y ya que se ha ofrecido ocasión, aunque no pertenece ni toca a estos apuntamientos, quiero poner y apuntar brevemente aquí el origen y algunos de los milagros de aquesta milagrosa y devota imagen de Nuestra Señora de los Desamparados, que está en la ilustre y noble ciudad de Valencia, para gloria de esta gran Reina y aumento y propagación de su cordial y dulcíssima devoción, autenticado y sacado todo de relaciones, libros y autos muy dignos de toda opinión y crédito.



This post first appeared on Padre Enrique, please read the originial post: here

Share the post

AUTOBIOGRAFIA DEL PADRE CASTILLO - XV

×

Subscribe to Padre Enrique

Get updates delivered right to your inbox!

Thank you for your subscription

×