Get Even More Visitors To Your Blog, Upgrade To A Business Listing >>

AUTOBIOGRAFIA DEL PADRE CASTILLO - XVII


XVII


       

No ha sido el menor amparo que de la Santíssima Reina del cielo he sentido, la venida del Venerable apostólico Padre Antonio .Ruiz de Montoya a esta ciudad de Lima, por el grande consuelo y bien que ha sido para mi alma. No quiero apuntar aquí quién fué este ilustre santo varón lo prodigioso de su vida, lo vario de sus sucesos, lo ejemplar en lo heróico de sus religiosas virtudes, lo admirab1e en los favores del cielo, lo glorioso en lo apostólico de sus empIeos, porque esto se hallará y verá largamente, y con gran elocuencia y espíritu escrito, en la vida que de este ilustre esclarecido varón escribió e imprimió el doctor don Francisco Xarque, Dean de la santa Iglesia Catedral de Santa María de Albarracín, Visitador y Vicario general de su obispado, Comissario del Santo Oficio y Cura Rector que fué en el Perú de la Imperial villa de Potosí [1]. Lo que pretendo solamente apuntar aqui es lo que Este Gran Siervo de Dios me dijo y comunicó, y lo que con él me pasó las dos veces que estuvo en Lima, después que volvió de España.

Andaba yo en este tiempo con el espíritu muy inquieto con la variedad e inconstancia que entonces tuve en el modo y materia de mi oración, llegué un día a comunicar por mi dicha y a dar cuenta de mi conciencia y del modo y materia de mi oración al Venerable Padre Antonio Ruiz, que estaba en San Pablo entonces; reconoció y dijo el Siervo de Dios que el camino que yo llevaba de oración y meditación era un perpetuo quebradero de cabeza; comenzóme entonces a enseñar el modo y el ejercicio de oración mental que tenía, que era el mismo que ejercitaba el Santo Gregorio Lopez, cuya esencia y sustancia consiste en una simplisíssima vista y conocimiento continuo de Dios, con actos fervorosos y continuos de amor en la voluntad. Para esto me dió este gran Siervo de Dios unos ejercicios con los cuales, y con las advertencias y documentos que me fué dando, y con las frecuentes conferencias y pláticas espirituales que teníamos de esta materia de la oración, fuí adquiriendo muy grande facilidad en este santo ejercicio y oración de unión y quietud; para esto me aproveché y me valí también mucho de un arte que este padre espiritual y aventajado maestro de espíritu me compuso para este santo ejercicio y modo de oración y contemplación, cuyo título es como se sigue:

Silex del divino amor y rapto activo del ánima en la memoria,.entendimiento y voluntad en que se prende el divino fuego mediante un acto de fee, que es fundamento de esta obra, dedicada a la incomprensible y invisible Magestad de Dios trino y uno, Criador y Señor del Universo. -Por la nesciencia de un incomprensible misterio Colegida y sacada de varios autores, por el Padre Antonio Ruiz de Montoya, de la Compañía de Jesús, natural de los Reyes en el Perú. 1658. Lima.-Circumcidet Dominus Deus tuus os tuum et cor seminis tui; ut  diiligas Dominum Deum in toto corde tuo, et in tota anima tua ut possis vivere (Deut. cap. 30).

    Contiene cuatro opúsculos esta obra: el primero, del conocimiento de Dios especulativo por las criaturas; el segundo contiene la pureza del alma en la memoria, entendimiento y voluntad; el tercero, rapto activo del alma, ya purgada en sus potencias: memoria, entendimiento y voluntad; el cuarto Sílexpasivo en el divino amor, en el entendimiento y voluntad; y finalmente contiene esta obra un tratado de la nobleza y descendencia del varón perfecto, devoción de los santos, introducción para la oración, avisos para ella, un breve resumen de los opúsculos pasados y devoción con las benditas ánimas del purgatorio, con un compendio de las mayores indulgencias que hay para sacarlas de aquellas penas.

Este libro envió el Venerable Padre Antonio Ruiz a Sevilla, por tener allí entonces quien podía cuidar se imprimiese, con licencia que envió de Roma, también para ello, de nuestro Padre General Mucio Vitelleschi, y con las aprobaciones del Padre Francisco Contreras de la Compañía de Jesús, Calificador del Santo Oficio y Catedrático que fué de Prima en la Universidad de los Reyes, y del Padre Francisco de Soria de la Compañía de Jesús, Catedrático de Vísperas en el Colegio de San Pablo de esta ciudad de Lima. Pero no tuvo ventura ni dicha que lograra y saliera a luz este libro, por haberse perdido en Sevilla con ocasión de la gran peste que había, pero tuve dicha que me quedase un traslado que de su letra me escribió el Padre Antonio, antes de enviar el original a Sevilla
.
Fué grande el amor que me tuvo y la caridad que me hizo, sin merecerlo, aqueste gran Siervo de Dios, ma­nifestando y descubriéndome algunas cosas de las más secretas del corazón, como se echará de ver claramente por lo que aquí apuntaré en este compendio siguiente:

 


This post first appeared on Padre Enrique, please read the originial post: here

Share the post

AUTOBIOGRAFIA DEL PADRE CASTILLO - XVII

×

Subscribe to Padre Enrique

Get updates delivered right to your inbox!

Thank you for your subscription

×