Los combates se intensificaron el lunes en una estratégica colina en el noroeste de Siria tomada por fuerzas turcas mientras una Milicia Kurda trataba de recuperarla.

Debido a “razones de seguridad” Turquía canceló una conferencia de prensa que había organizado en la Colina Bursaya, que separa el enclave kurdo de Afrin con el poblado bajo dominio turco de Azaz.

En la provincia siria de Idlib, donde reina la oposición, un bombardeo del gobierno sirio dejó 11 muertos y dañó un hospital.

La Ofensiva Turca contra el enclave kurdo de Afrin, y la violencia en Idlib, han opacado una conferencia de paz organizada por Rusia entre el oficialismo sirio y la oposición, que iba a comenzar el lunes.

La principal agrupación opositora siria está boicoteando el evento y la milicia kurda que está luchando en Afrin y que controla el 25% del territorio sirio también ha decidido abstenerse, acusando a Rusia de estar detrás de la ofensiva turca.

La incursión turca comenzó el 20 de enero a raíz de advertencias turcas de que necesitaba barrer a los “terroristas” de la zona y crear allí una franja de seguridad. Turquía considera a la milicia kurda local que controla Afrin, llamada YPG, una filial de la insurgencia kurda que opera dentro de sus fronteras.

El gobierno turco no ha tolerado crítica alguna a la ofensiva.

El Ministerio del Interior de Turquía informó que 311 personas han sido detenidas por “emitir propaganda a favor de los terroristas” mediante mensajes en las redes sociales criticando la ofensiva en Afrin y apoyando a los kurdos.

Reporteros Sin Fronteras, una agrupación que defiende la libertad de prensa con sede en París, condenó las detenciones, denunciando que el gobierno turco había lanzado “una cacería de brujas contra todo el que lo critique”.

La toma de la Colina Bursaya ha sido el logro más notable de la ofensiva turca. Hasta ahora el operativo ha dejado más de 50 civiles muertos en Afrin, tres en poblados turcos a lo largo de la frontera, y cinco soldados turcos.

El presidente de Turquía y su cúpula militar habían anunciado la conquista de la colina el domingo a la noche tras varios días de intensos combates. Las fuerzas turcas, aliados con rebeldes sirios, se han topado con fuerte resistencia en sus intentos por avanzar en Afrin.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que el lunes los combates más fuertes se concentraban en la ladera de esa colina.