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Y si antes de innovar tan alegremente en educación…

Resulta curiosa la facilidad que tienen algunos de innovar, reinventar la rueda y, al poco, volver a iluminarnos con una nueva innovación educativa. Ya no es solo la imposibilidad de seguir el ritmo. Es el ver que, al final, da la sensación que el objetivo se convierta en la propia innovación (o experimento) más que en provocar una mejora educativa. Cuando el objetivo se pervierte, quizás  es que Algo se está haciendo muy mal. Y el objetivo en educación jamás debería ser la experimentación continua. Bueno, al menos esa es mi opinión.

Ayer en Twitter, Andrés, puso un tuit muy interesante en el que, mencionando a Hendrick y MacPherson, se hacía eco de algunas preguntas que eran necesarias previa a cualquier innovación o Cambio metodológico. Por su interés voy a usufructuarlas e intentar, de forma más o menos chapucera, desarrollarlas ligeramente.

Fuente: Twitter

En primer lugar deberíamos plantearnos si es necesario cambiar. Bueno, mejor aún, deberíamos plantearnos si es bueno ese cambio continuo del que algunos alardean y que, a veces, da la sensación que va contra el sentido común. No solo es necesario plantearse la necesidad de ese cambio en referencia a metodología o praxis. También deberíamos considerar si debemos estar sometidos a un cambio continuo de herramientas para ir saltando a la “más nueva, maravillosa e imprescindible” con la que nos bombardean.

¿Y el tema de los beneficios potenciales? ¿Alguien se sienta con una hoja de papel delante antes de probar ciertas cosas con sus alumnos o, simplemente, decide que debe hacerse así porque, por lo visto, no le gusta lo que ve a su alrededor? Si no tenemos en cuenta los beneficios potenciales de algo creo que deberíamos obviar esas pruebas. Por cierto, en este caso la respuesta es bastante subjetiva y, seguramente, a más de uno le salen beneficios inducidos por creencias o fe más que por un análisis serio del asunto. Además, no olvidemos que siempre queda bien el decir que se está innovando, usando el método tal o la herramienta cual.

Vamos a ahondar en otra cuestión peliaguda. La falta de evidencias que demuestren que lo que vamos a hacer va a funcionar en nuestra aula. Aquí siempre queda la excusa tan manida de decir que lo que hay no funciona y que a peor no puede irse. Pues sí, puede irse a peor. Además, cuando hablamos de evidencias no nos vale usar casos puntuales en contextos determinados. Debemos tener en cuenta las investigaciones que hay sobre el tema (no me valen solo las de la empresa que vende una herramienta o de algunos que están haciendo negocio vendiendo formación en determinadas metodologías) e intentar sacar algo claro de las mismas. Claro que es un tema complejo el de investigar pero creo que nuestros alumnos lo merecen. Además, combinar el día a día del aula con la investigación educativa es algo que debería mejorar. No se trata que los docentes investiguen ni de que los investigadores den clase. Se trata de que haya una comunicación fluida entre ambos.

Ya si queréis entramos en la sobrecarga de trabajo para el docente. No tiene sentido usar una metodología que suponga cientos de horas de preparación de material o estrategias cuando, al final, la efectividad en el aula va a ser mínima. Sobrecargar al docente y al alumnado con determinadas prácticas, al final acaba cansando y, por desgracia, siendo poco satisfactorio para la objetividad. Otra cuestión es la subjetividad de algunos docentes al ver mejoras donde no las hay. O mejoras insignificantes para la carga de trabajo realizada. En ocasiones no cunde el esfuerzo titánico realizado. Y eso sucede en muchas prácticas que se denominan innovadoras.

Creo que ya lo he dicho en el punto anterior pero, ¿qué sentido tiene una práctica pedagógica que no tiene ninguna afección sobre el aprendizaje del alumno? Yendo más lejos, ¿qué sentido tiene el usar una determinada metodología para obviar el objetivo educativo y centrarse en el proceso? No, no me estoy refiriendo a procesos cognitivos o de asunción de determinadas competencias. Me estoy refiriendo a aquellos que hacen de la metodología un sayo obviando al alumno de la ecuación cuando, al final, es la incógnita más importante del asunto.

Lo de que no existan pruebas piloto también se las trae. Ahora parece que debamos ir a lo grande sin ninguna red de protección. Vamos a flippear, abpar, gamificar o escaperoomear como si no hubiera un mañana. Da igual que no haya un plan piloto, con grupos de control y mediante la incorporación paulatina de diferentes grupos, comparando esos resultados (no me refiero solo a los académicos) entre diferentes modelos metodológicos. Será mucho más lento pero seguro que va mejor para descartar cosas que no funcionan. Eso sí, por lo que uno observa, da la sensación que sea jugar al todo o nada. Algo que hace que si algo falla, nos podamos cargar una generación completa. Lo de entrar como elefantes en una cacharrería para modificar prácticas educativas es algo que deberíamos evitar. El mejor resultado siempre se obtiene de procesos pausados de cambio. Un pequeño detalle… no siempre el cambio es para bien.

Finalmente, la guinda del pastel. ¿A quién preguntamos para implementar algo en el aula? ¿A aquel que lo ha probado con sus grupos a lo loco? ¿A los que se autodenominan expertos en determinadas metodologías? ¿Al gurú de cabecera? O, simplemente, vamos a lo lógico y preguntamos a los que llevan años estudiando y trabajando con factores educativos. Es que, visto lo visto, considerar a uno experto en ABP por haber hecho un proyecto en el aula y venderlo muy bien en su blog, es algo que resulta difícil de digerir. Otra cuestión es hablar de prácticas exitosas y ver cómo pueden extrapolarse pero, como bien sabéis, eso es otra cosa.

Unas líneas acerca de unas preguntas que debería hacerse todo hijo de vecino que se dedica a la docencia antes de implementar (bonita palabreja) algo en su aula. Ya sé que mola probar cosas con los chavales pero, al final, esto no es un juego en el que puedas volver a empezar cada vez que te equivoques. Es algo más serio y afecta a muchas personas.



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